Cuencas sedimentarias aumentan posibilidad daños ante terremotos

  • Están formadas por materiales jóvenes de baja resistencia. Acciones. Prevención, planificación y adecuada cultura de construcción reducen riesgos.

Infraestructuras levantadas en cuencas sedimentarias deben cumplir con rigor  de la normativa antisísmica vigente.
Infraestructuras levantadas en cuencas sedimentarias deben cumplir con rigor de la normativa antisísmica vigente.

SANTO DOMINGO.-Cualquier terremoto de una magnitud superior o similar a los recién ocurridos en Venezuela representa un evento potencialmente peligroso, según el ingeniero Javier Rodríguez, director del Observatorio Sismológico del Instituto Politécnico Loyola.

No obstante, el impacto que estos pueden generar no depende únicamente de la energía liberada por los sismos, sino de las condiciones del terreno sobre el cual se levantan las ciudades y de la calidad de sus edificaciones.

Abordado respeto a si República Dominicana está preparada para resistir desastres como esos o superiores, el geólogo reflexiona y pone en contexto que los sismos no pueden evitarse y los daños ocurridos en el país bolivariano estuvieron relacionados con el tipo de suelo del lugar.

Significó que una buena parte de los edificios que sufrieron colapsos allí, se encontraban sobre cuencas sedimentarias. Un factor fundamental para comprender por qué unas zonas experimentan daños mayores que otras, incluso cuando se encuentran a distancias similares del epicentro.

Cuencas sedimentarias aumentan posibilidad daños ante terremotos
Geólogo Javier Rodríeguez

Vulnerabilidad
“Estas cuencas sedimentarias están formadas por materiales relativamente jóvenes, poco compactados y de baja resistencia. Cuando las ondas sísmicas viajan desde el interior de la Tierra y alcanzan los depósitos sedimentarios, su comportamiento cambia. En lugar de disiparse, las ondas pueden amplificarse considerablemente, aumentando la intensidad del movimiento del suelo”, detalló el geólogo.

Ese fenómeno, comentó, puede generar un efecto conocido como resonancia. Si la frecuencia natural de vibración de un edificio coincide con la frecuencia amplificada del terreno, la estructura comienza a oscilar con mayor intensidad, incrementando las posibilidades de sufrir daños severos o de colapsar.

Mencionó que en el país hay zonas cuya geología merece especial atención. Dos de las principales son el valle del Cibao y al valle de Enriquillo, grandes rellenos sedimentarios donde las ondas sísmicas pueden amplificarse de forma similar a regiones venezolanas.

Están formadas por materiales jóvenes de baja resistencia. Acciones. Prevención, planificación y adecuada cultura de construcción reducen riesgos.

Reducir riesgos


Rodríguez sostiene que el objetivo no consiste en construir estructuras indestructibles, sino capaces de resistir el movimiento sísmico sin provocar pérdidas masivas de vidas. Dijo es posible reducir significativamente las consecuencias de los terremotos mediante la prevención, planificación y adecuada cultura de construcción.

“Ni siquiera Japón, reconocido por contar con algunos de los sistemas de ingeniería sísmica más avanzados a nivel mundial, ha eliminado totalmente el riesgo. El terremoto de Tohoku, ocurrido en 2011 y de magnitud 9.0, superó muchas de las previsiones para las cuales habían sido diseñadas las infraestructuras japonesas. Los enormes muros de protección construidos frente al mar fueron sobrepasados por el tsunami, demostrando que la naturaleza siempre puede exceder las expectativas humanas”, sostiene.

Evitar el colapso

— Las grietas
Un edificio bajo normas sismorresistentes no necesariamente queda libre de daños en un terremoto fuerte; no debería derrumbarse, lo que si buscan los estructuralistas es proteger la vida de personas.

Sobre el autor

Yanet Féliz

Periodista con amplia experiencia en temas de medio ambiente y ciudadanía.