Cuando la violencia de género se convierte en marketing

Isauris Almánzar-periodista
Isauris Almánzar, periodista, autora del artículo.

Esta semana ocurrió un evento muy lamentable que prácticamente paralizó el país y es el caso de violencia doméstica hacia una comunicadora muy famosa, donde la reputación de esta mujer se ha visto perjudicada por un video malicioso que se hizo viral en las redes sociales.

En este video no solo se intenta destruir la reputación de una mujer que pausó su carrera para convertirse en madre y esposa, también se cuestiona su dignidad, historia e integridad con ciertas insinuaciones.

Toda la nación entró en caos por esta situación y la gran mayoría de las marcas comerciales no se quedaron atrás y quisieron aprovechar este momento para promocionar sus productos y servicios. Hay situaciones y “situaciones” y las próximas opiniones las daré como periodista, mercadóloga y especialista en género.

Entiendo que detrás de la labor de un gestor de comunidades (community manager), hay una empresa que se encarga de conectar con el público objetivo; quien se dedica a este oficio puede ser un/una estudiante o profesional de periodismo o comunicación social, mercadólogo/a o todo un engranaje que es un departamento de comunicaciones. La intención de aprovechar un momento viral nunca ha sido mala, de hecho, es muy conveniente porque no solo posiciona un negocio, también aumenta su participación en el algoritmo de las redes sociales, desarrolla sus ventas, atrae nuevos clientes, etc. Pero cuando se usan estas herramientas de la forma incorrecta, nuestra comunicación podría verse afectada.

Digo esto porque en esta ocasión estamos hablando de una situación muy seria, que nos invita a reflexionar como población, porque se atentó contra el honor de una mujer que también es madre. La víctima de este incidente pudo ser parte de las estadísticas de feminicidios de este país.

Los feminicidios este año nos han arrebatado 62 mujeres. Lo que significa que más de 140 niños y niñas han quedado huérfanos, cientos de familias sumergidas en el dolor y la frustración y la responsabilidad económica de cargar con unos infantes que no estaban en el presupuesto familiar.

Hacer marketing de una situación como esta sin ninguna responsabilidad social, es burlarse de cada familia que perdió sus hijas por esta problemática y perpetuar un flagelo que se nos ha salido de las manos a nivel mundial. Marcas de comida, de electrodomésticos, tiendas de ropa femenina quisieron “coger sonido” con esta situación, pero ¿qué hubiese pasado si en vez de burlarse, ustedes hubiesen aprovechado esta oportunidad para aportar su granito de arena en la prevención de violencia doméstica?

Es por eso por lo que me gustaría compartir los siguientes datos tomados del Banco Mundial, DHS, NIQ, entre otras fuentes:

1. El 93% de las mujeres de este país influyen sobre las decisiones de compra.

2. Las mujeres no solo compran para ellas, compran para sus hijos/as y en la mayoría de las veces, para su pareja y otros miembros del hogar.

3. Son las mujeres las que promueven la lealtad hacia una marca, por generaciones.

4. Y si analizas las categorías de consumo a nivel mundial, todas están lideradas por mujeres por encima de un 80%, a excepción de productos electrónicos y automóviles nuevos, esta última en un 65%.

Con esto se comprueba que las mujeres no son un público marginal; constituyen una parte fundamental del mercado y yo les pregunto: ¿Qué pasaría si las mujeres de este país decidieran no comprarles a las marcas que se burlaron de esta situación tan lamentable?

Es por eso que me gustaría invitar a todos los empresarios y empresarias de esta nación que, si quieren aprovechar una situación para sacarle ventaja, háganlo, pero con responsabilidad social, no perpetuando el machismo y normalizando escenarios que han dejado tantas heridas abiertas. Las tragedias no tienen que llegar a sus hogares para saber qué tan dolorosas pueden llegar a ser, ustedes pueden desarrollar empatía a través de otras experiencias.

Me despido diciendo que la sociedad que compra jamás debe ser objeto de burlas y que ninguna estrategia de marketing es más importante que la dignidad humana. Así que esta vez… ¡No les consumo esta metida de pata!

Sobre el autor

Isauris Almánzar

Periodista