¡Cristiano y cristianos!
Ricardo Arjona habla en una de sus canciones de doña Carlota, quien era la más religiosa y le pinchó 100 pelotas para simbolizar que muchas veces los que aseguran ser los más cristianos o religiosos no son más que unos hipócritas.
Hipócritas podría ser una buena definición. A veces pienso que también podría ser ignorancia mezclada con fanatismo.
Decir que la celebración de un cumpleaños, el día de madres, de padres o cualquier otra tradición no es digna de celebración porque es una celebración pagana, podría ser coherente cuando esas mismas personas sean capaces de dejar de comer algo para dárselo a un desconocido que está hambriento.
Porque es otra falsedad decir “me quito la comida de la boca para dársela a mis hijos”.
Esa es una obligación.
Pretender ganar adeptos en sus filas descalificando a los demás, quienes también están tratando de vivir la cultura cristiana en base a diez mandamientos establecidos en todas las biblias me parece un salvajismo. En especial, cuando se creen dueños de la verdad. Pretender desconocer la ciencia e imponer la religión como si estuviéramos en los tiempos de Copérnico es vivir en el oscurantismo.
Creo firmemente que si ese Dios, Jehová o Yavé del cual todos se hacen llamar seguidores le dio la inteligencia al ser humano para crear ciencia, entonces no puede ser tan mala.
“Te amo”… no creo que sea una expresión tan pesada y firme en muchas familias, cuando algunos de sus miembros deciden formar filas en religiones radicales y extremistas, donde un hijo no puede honrar a su madre el último domingo de mayo diciendo: ¡Felicidades mamá!
En ese y muchos casos… Cada loco con su tema.