Crecimiento con presión inflación: la paradoja
La economía dominicana cerró el primer trimestre de 2026 con un crecimiento real de 4.1% en promedio, una cifra que, en apariencia, confirma la capacidad del país para sostener su dinamismo productivo en un entorno internacional complejo. Sectores como servicios, construcción y manufactura local aportaron a este desempeño, mostrando que la actividad económica mantiene un ritmo saludable. Sin embargo, este avance convive con un dato que matiza la lectura optimista: la inflación interanual en el mes de abril alcanzó 5.11%, superando el crecimiento real de la economía.
Cuando los precios aumentan más rápido que la producción, el resultado es una erosión del poder adquisitivo. En términos netos, el país experimentó una pérdida aproximada de 1.01% en capacidad de compra, una brecha que afecta directamente a los hogares, especialmente aquellos con ingresos fijos o informales. Aunque la economía produce más, ese crecimiento no se traduce plenamente en bienestar, porque el costo de vida avanza a mayor velocidad.
Este fenómeno no implica recesión ni un deterioro generalizado de la actividad económica, pero sí configura un escenario de crecimiento con presión inflacionaria, en el que las cifras macroeconómicas positivas conviven con una sensación ciudadana de encarecimiento persistente. Los salarios nominales, aun cuando registren incrementos, deben superar la inflación para evitar que el ingreso real retroceda. En un contexto donde los precios de alimentos, transporte y servicios continúan al alza, esa diferencia se vuelve determinante.
El desafío para la política económica es equilibrar dos objetivos que a menudo entran en tensión: sostener el crecimiento y contener la inflación. Un crecimiento robusto pierde efectividad social si no se acompaña de estabilidad de precios. Por ello, la coordinación entre política monetaria, fiscal y sectorial será clave para que la expansión económica se traduzca en mejoras tangibles para la población. La economía dominicana avanza, pero el bienestar avanza más lento. El reto es cerrar esa brecha.