Correr más que la bola
No se puede correr más que la pelota, y quienes lo han intentado fracasaron al poco tiempo.
Las carreras de atletas deben ser conducidas con todo el rigor y la especificidad que se requiere, y bajo ningún concepto se puede acelerar la formación con métodos non santos.
Creer que se puede correr más que la bola, ha sido uno de los grandes errores que cometen entrenadores dominicanos, que en su afán por lograr pactos con organizaciones de Grandes Ligas han recurrido a todo tipo de trucos ya detectables a larga distancia.
Por eso es que de cada 10 peloteros que son sancionados por el uso de esteroides, por lo menos seis son dominicanos.
Acelerar la formación de un atleta, es muy parecido a esas obras que se levantan a la “cañona”, en contra del tiempo, que a los pocos meses se están despedazando, cayéndose a pedazos, a pesar de la inversión multimillonaria que se emplea para terminarlas.
Muchos atletas han sido inflados como los pollos de granja, y el caso del boxeador mexicano Julio César Chávez Jr. es el más llamativo de todos.
Combatió con chatas hasta cuatro veces al mes, para fabricarle un récord de invencibilidad, que se desmoronó tan pronto encontró rivales de segundo y tercer niveles.
No se puede obligar a que un pícher con apenas 15 años tire a 95 millas por hora. Todo en la vida tiene su tiempo, hasta las frutas para madurar.
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