Congreso cerró con productividad, pero dejó reformas clave pendientes

  • La prioridad dada al Código Penal relegó proyectos como los de Trabajo, Seguridad Social, Policía y Salud. Legislación. El Congreso aprobó leyes, préstamos y convenios.

El éxito en la aprobación de leyes contrastó con el estancamiento de reformas de alto impacto nacional.
El éxito en la aprobación de leyes contrastó con el estancamiento de reformas de alto impacto nacional.

Santo Domingo.-El Congreso Nacional bajó ayer el telón de la primera legislatura ordinaria del año.
Lo hizo con una intensa jornada que se extendió por la última semana y en la que diputados y senadores aprobaron proyectos de ley, resoluciones, convenios internacionales y préstamos.

El último día de trabajo fue prueba de que, cuando existe interés y el reloj aprieta, el Congreso puede mover una agenda amplia y aprobar incluso cuestiones de cierta complejidad. La Cámara de Diputados declaró de urgencia y convirtió en ley la modificación al Presupuesto General del Estado de 2026, aprobó en primera discusión el proyecto sobre gestión de la ciberseguridad y sancionó varias resoluciones de reconocimiento. Mientras tanto, el Senado dio luz verde a iniciativas como la ley para la protección y adquisición del patrimonio cultural, la declaración de Azua como Capital del Tomate y la creación del Consejo Nacional de Desarrollo de
Turismo de Salud.

Préstamos
A ello se sumó la aprobación de dos préstamos con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por US$465.5 millones destinados a seguridad vial, infraestructura y gestión de riesgos.

Congreso cerró con productividad, pero dejó reformas clave pendientes
Los diputados legislaron de manera apresurada los últimos días.

Sin embargo, detrás de esa productividad legislativa quedó una realidad menos visible: el calendario también produjo sus propias víctimas.

Durante las últimas semanas, el Congreso concentró prácticamente toda su capacidad de discusión en un solo objetivo: modificar el Código Penal antes de su entrada en vigencia.

La creación de una comisión bicameral, las consultas a distintos sectores y las decenas de propuestas de modificación presentadas por los legisladores terminaron absorbiendo buena parte del tiempo disponible.

El costo fue que varias reformas consideradas estratégicas para el país no lograron completar su recorrido legislativo.

Código Laboral
La principal víctima fue la reforma al Código de Trabajo. La iniciativa buscaba modernizar la legislación que es una de las reformas más promovidas por el Poder Ejecutivo. La comisión especial de la Cámara de Diputados celebró más de cincuenta reuniones, recibió observaciones de todos los sectores involucrados y llegó a presentar un informe favorable.
Incluso, el proyecto fue aprobado en primera lectura. No obstante, posteriormente fue reenviado a comisión para continuar su estudio y desde ese momento quedó relegado por la discusión del Código Penal.

El debate sobre la cesantía laboral, aunque los presidentes de ambas cámaras insistieron en que ese derecho no sería modificado, también contribuyó a ralentizar el conocimiento de la pieza.

Al concluir la legislatura, la reforma laboral quedó sin completar el procedimiento constitucional y deberá reiniciar su trámite, salvo que el Poder Ejecutivo convoque una legislatura extraordinaria.

Reforma policial
La reforma policial corrió una suerte similar.
La modificación a la Ley Orgánica de la Policía Nacional forma parte del proceso de transformación institucional impulsado por el Gobierno e incorpora cambios relevantes para el ejercicio de la función policial.

Entre ellos figura la obligación de que los agentes mantengan activadas las cámaras corporales durante registros e intervenciones, el reconocimiento del derecho de los ciudadanos a grabar los procedimientos policiales y nuevas reglas para los operativos preventivos y las inspecciones personales.

Pese a su importancia, la iniciativa tampoco encontró espacio dentro de una agenda dominada por el Código Penal de República Dominicana, pendiente de promulgación. Pero las víctimas del calendario congresual no terminan ahí.

Seguridad Social
También quedaron pendientes la reforma a la Ley de Seguridad Social, llamada a ampliar beneficios y fortalecer la sostenibilidad financiera del sistema; la reforma educativa, orientada a introducir cambios curriculares y revisar aspectos de la carrera docente; la Ley de Vivienda Social y la reforma al sistema de Salud Pública, todas iniciativas que permanecieron en discusión dentro de las comisiones técnicas, pero que nunca alcanzaron el pleno para completar su aprobación.

Al cierre
Paradójicamente, el Congreso cerró la legislatura exhibiendo cifras importantes. Y si bien estos datos son preliminares, pues los condensados serán ofrecidos el próximo miércoles, durante el período fueron aprobadas más de 40 iniciativas, entre ellas 15 leyes de cierto impacto. Destacan entre ellas algunas leyes de carácter rutinario como la reforma al Presupuesto General del Estado de 2026, por ejemplo.

Los trabajos congresuales serán reiniciados el próximo 16 de agosto y aquellos proyectos que perimieron volverán a agotar el mismo proceso de trabajo una vez sea reintroducidos.

La paralización de estas reformas evidencia las limitaciones del calendario legislativo cuando una sola iniciativa concentra la mayor parte del debate político y técnico.

Aunque el Código Penal era considerado una prioridad por el Congreso y el Poder Ejecutivo, su discusión terminó desplazando proyectos que también buscan responder a demandas de larga data en áreas como el empleo, la seguridad ciudadana, la salud y la protección social.

Sobre el autor

Anyelo Mercedes

Es periodista y locutor. Cubre Congreso, Partidos Políticos y JCE.