Petróleo, dólar e inflación: el conflicto en Medio Oriente que puede frenar el crecimiento dominicano en 2026
La escalada liderada por Irán ya empuja el crudo al alza y amenaza con impactar turismo, subsidios, tipo de cambio y metas oficiales de crecimiento en República Dominicana
Santo Domingo.– El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, bajo el liderazgo iraní, genera repercusiones inmediatas en los mercados internacionales y podría tener efectos profundos sobre la economía dominicana.
Así coincidieron economistas, quienes afirmaron que el alza del petróleo, la presión sobre el dólar, mayores subsidios estatales y el riesgo de desaceleración global configuran un escenario de alta incertidumbre para este 2026.
De acuerdo con el economista Juan del Rosario, desde el estallido de la crisis el pasado sábado, el precio internacional del crudo ha aumentado alrededor de un 13%, reflejando el nerviosismo de los mercados ante la posibilidad de que el conflicto se prolongue.
Explicó que la situación se agrava tras el anuncio de Irán sobre el cierre del Estrecho de Ormuz, vía estratégica por donde transita una parte sustancial del petróleo mundial.
El economista advierte que si la confrontación se extiende por varias semanas, el impacto podría dejar de ser coyuntural y transformarse en un choque estructural para economías dependientes de la importación de combustibles, como la dominicana.
Juan del Rosario considera que el conflicto “recién comienza”, pero anticipa consecuencias de amplio alcance.
Sostiene que el alza del petróleo podría intensificarse si se mantienen las tensiones en el Estrecho de Ormuz, lo que impactaría directamente los costos energéticos a nivel mundial.
Advierte, además, que el conflicto amenaza con irradiarse hacia Europa y Estados Unidos, sobre todo tras el anuncio de respaldo logístico británico a fuerzas norteamericanas, lo que podría añadir tensión al escenario europeo.
Del Rosario subraya que Estados Unidos es el principal socio comercial de República Dominicana. Por tanto, una eventual desaceleración de la economía norteamericana afectaría turismo, exportaciones y remesas.
Según su análisis, la meta oficial de crecimiento de 4.5% podría reducirse a alrededor de un 2% si el conflicto se prolonga, replicando niveles de expansión recientes.
“Estamos ante un momento de mucha incertidumbre”, afirma a El Día, y agrega que incluso el objetivo presidencial de duplicar el PIB hacia 2036 podría verse comprometido si la economía parte de un crecimiento debilitado en 2025.
También alerta sobre posibles represalias comerciales entre potencias como China y países europeos que, en un escenario de alineamientos geopolíticos, podrían impactar las importaciones hacia economías aliadas de Estados Unidos, incluida República Dominicana.
Más ingresos pero mucho más gasto
El economista Miguel Collado Di Franco explica que todo conflicto en Oriente Medio tiene efectos directos sobre el precio del petróleo y que el nivel que alcance dependerá de la seguridad en el Estrecho de Ormuz.
Desde el punto de vista fiscal, apunta que el aumento del crudo podría incidir positivamente en las recaudaciones por el impuesto selectivo ad-valorem, que se aplica sobre el precio de paridad de importación. Sin embargo, advierte que el efecto expansivo del gasto sería mayor.
“Un mayor precio de los combustibles implicaría más subsidios si el Gobierno decide mantenerlos, como se prevé. Asimismo, las transferencias a las empresas distribuidoras de electricidad (EDE) tendrían que incrementarse, dado que el presupuesto estimó un precio promedio del barril en US$47.80”, estimó el especialista.
Collado Di Franco añade que el encarecimiento del petróleo aumentaría el valor de las importaciones de derivados y otros bienes, generando mayor demanda de dólares y presionando el tipo de cambio.
En términos de precios, anticipa un escenario inflacionario, ya que el aumento de la energía y el transporte internacional se trasladaría a materias primas y productos terminados.
Agregó que el crecimiento del gasto público, impulsado principalmente por transferencias y subsidios, superaría el aumento de ingresos fiscales derivados del mayor precio de los bienes importados.
Impacto macroeconómico medible
Para el economista Haivanjoe NG Cortiñas, el conflicto no representa solo gasolina más cara, sino un shock macroeconómico con efectos cuantificables.
Detalla que la factura petrolera dominicana supera los US$5,000 millones anuales y que cada dólar adicional en el precio del barril incrementa ese monto entre US$65 y US$70 millones. Por lo que, un aumento de US$25 podría implicar un impacto externo de entre US$1,600 y US$1,700 millones, deteriorando la balanza comercial.
En el plano cambiario, dijo que más petróleo caro significa mayor demanda de divisas, lo que podría empujar el tipo de cambio por encima de la meta presupuestada de RD$65.5 por dólar para 2026, encareciendo importaciones y generando inflación importada.
Desde el ángulo fiscal, recuerda que el presupuesto ronda los RD$1.62 billones, pero cerca del 70% es gasto rígido. El espacio fiscal efectivo se sitúa entre RD$240,000 y RD$320,000 millones.
Analiza que un shock energético podría absorber entre RD$60,000 y RD$80,000 millones, hasta un tercio del margen disponible.
También advierte sobre el canal inflacionario, ya que el petróleo elevado podría mover la inflación desde niveles cercanos al 5% hacia un rango de 6.5% a 8%, afectando especialmente a los hogares en un contexto donde la informalidad laboral supera el 54%.
En el ámbito financiero, agregó que si el encarecimiento del crudo coincide con tasas altas en Estados Unidos, el financiamiento externo sería más costoso y aumentaría la presión para subir tasas internas, enfriando crédito, inversión y sectores sensibles como construcción y comercio.
Destacó que el impacto sectorial podría sentirse en turismo y zonas francas. El petróleo caro elevaría costos aéreos y logísticos, y una desaceleración global podría restar entre uno y dos puntos porcentuales al crecimiento de las exportaciones.
