Santo Domingo.– El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), César Dargam, afirmó que el actual Código Laboral dominicano fue diseñado para una realidad económica y social que ya no existe, al tiempo que llamó al Congreso a abordar con seriedad y sin prejuicios la discusión pendiente sobre su reforma.
Dargam recordó que el Código Laboral cumple 34 años desde su promulgación, a inicios de la década de 1990, en un contexto productivo y laboral muy distinto al actual.
A su juicio, el problema central de la discusión ha terminado concentrándose casi exclusivamente en el tema de la cesantía, cuando el abordaje original del proyecto propuesto por el Ejecutivo, contemplaba muchos otros aspectos del mercado laboral moderno que fueron alterados.
“El Código Laboral que tenemos se concibió para un país que ya no existe y para un mundo que ha cambiado. Toda esta discusión termina encallando en la cesantía. El abordaje inicial consideraba muchos otros elementos, pero se variaron de manera significativa los conceptos y acuerdos a los que se había llegado en la mesa tripartita, y eso nos hizo perder tiempo”, expresó.
El ejecutivo del CONEP confió en que la siguiente legislatura asuma el debate con mayor responsabilidad. “Ojalá que se aborde el tema con seriedad. No hemos sido obtusos; hemos planteado propuestas concretas y estamos en la mejor disposición de discutirlas”, aseguró.
Informalidad y costos laborales
Dargam también se refirió a la informalidad laboral, uno de los temas recurrentes en el debate.
Indicó que, si bien República Dominicana cerraría el año 2025 con un nivel cercano al 54 % o el 57% de informalidad, dicho porcentaje supera el promedio regional que ronda el 50 %, lo que coloca al país unos siete puntos porcentuales por encima de la media.
“Hay mucha caricaturización sobre la informalidad. Ser informal es no cumplir con los requisitos para operar: algunos lo hacen por desconocimiento, otros por decisión propia, y hay quienes no pueden resistir el costo de la formalidad”, explicó.
En ese sentido, recordó que aunque el Código Laboral data de 1992, a partir del año 2001 se promulgó la Ley de Seguridad Social, que incorporó nuevas cotizaciones obligatorias para los empleadores, incluyendo aportes para vejez, salud y otros seguros.
Estos costos, sumados a la cesantía, generan una carga significativa.
“En los primeros años del contrato, por cada peso que se paga de salario, el empleador tiene que buscar 54 centavos adicionales. A partir del quinto año, por cada peso de salario es un peso adicional. Eso genera una carga que muchos sectores no pueden sostener”, puntualizó.
Propuestas de transición y topes
Dargam fue enfático en aclarar que el sector empresarial no ha propuesto eliminar la cesantía ni desconocer derechos adquiridos.
“Todos los contratos vigentes mantendrían exactamente los mismos derechos y el mismo Código actual. Lo que hemos planteado es una transición hacia el futuro”, dijo.
Entre las opciones planteadas en la mesa de discusión mencionó establecer topes a la cesantía, ya sea por monto salarial o por tiempo. Una de las propuestas, explicó, fue que la cesantía aplique hasta diez salarios mínimos. Con el ajuste salarial en discusión, esto equivaldría a un tope aproximado de 300 mil pesos.
“Otra alternativa es establecer un tope por tiempo, por ejemplo, a los 15 o 20 años, hasta un 200 % de lo que se paga como salario. Si se quiere discutir otro tope, estamos abiertos. Incluso hemos planteado que lo que pagan las empresas pueda ser deducible del impuesto sobre la renta”, señaló Dargam al ser entrevistado en Esto No Tiene Nombre.
Para Dargam, el debate debe abrirse a otras soluciones como fondos o esquemas de aseguramiento. “Hablemos de seguros, de fondos, y no seamos tercos”, insistió.
Seguro de desempleo y experiencia internacional
El vicepresidente del CONEP recordó que en otros países existen esquemas de seguro de desempleo. Citó el caso de España, donde el trabajador que pierde su empleo recibe durante un período determinado un porcentaje de su salario, dependiendo de la causa del despido.
“No quiero que se piense que la solución es que sea el Estado quien cargue con todo. En cualquier caso, el empleador está dispuesto a asumir responsabilidades, y esos cambios necesariamente irían ligados a los ajustes salariales que el país necesita”, afirmó.
Finalmente, aclaró que no es necesario modificar la Ley de Seguridad Social para avanzar en esta dirección, ya que la legislación aprobada en 2001 contempla un artículo que manda a establecer un seguro de desempleo.
“Tomemos el tiempo necesario para aprobar algo que sea aplicable y sostenible en el porvenir”, concluyó Dargam.