Con una producción que llenó de orgullo a RD, llegaron los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026
- El productor Alberto Zayas asumió el desafío de presentar al país este gran momento en 90 minutos. Talento. Alexandra y Jeo Veras honraron la bachata con "Pena por ti", de Luis Segura.
Santo Domingo.-La noche inaugural de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026 que se celebran en República Dominicana, fue un momento que nadie podrás olvidar y que quedará en la memorias de millones de espectadores que todavía no superan ese gran espectáculo.
Desde el primer minuto, la ceremonia de apertura se convirtió en un recorrido por la identidad dominicana. La música, la danza, la tecnología y el color se fusionaron en un espectáculo que despertó aplausos, emociones y un sentimiento compartido de orgullo nacional.
Detrás de cada escena estuvo la visión del productor Alberto Zayas, quien junto a un gran equipo asumió el reto de llevar a escena un montaje de nivel internacional sin perder la esencia dominicana.
El resultado fue una producción impecable, donde cada efecto visual y cada interpretación parecían hablar un mismo idioma: el de una nación orgullosa de su cultura y de su talento. Sobre el escenario brillaron reconocidos artistas dominicanos, entre ellos Maffio, El Lápiz, Vakeró Manny Cruz, El Prodigio, Miriam Cruz, Techy Fatule, entre otros, acompañados por la majestuosidad de la Orquesta Sinfónica Nacional y el Coro Nacional Dominicano, bajo la dirección de José Antonio Molina.

Esa noche Alberto Zayas y todo el equipo creativo demostraron que cuando el talento dominicano encuentra el espacio para desarrollarse con excelencia, el resultado trasciende el espectáculo. Se convierte en un símbolo de identidad, en una carta de presentación ante el mundo y en una razón más para sentir orgullo de ser dominicanos.

Aplausos
Los aplausos recibidos no fueron casualidad. Fueron el reconocimiento a meses de trabajo, dedicación y pasión. Y para los dominicanos, quedó la satisfacción de ver cómo nuestros artistas, productores y creativos volvieron a colocar la bandera nacional en lo más alto.
Un momento que subió el orgullo fue cuando Jandy Ventura y Miriam Cruz cantaron “Merenguero hasta la tambora” en tributo a Johnny Ventura. Jandy vistió una chaqueta con el rostro de su padre.

Otro momento fue en el cierre al ver a Maridalia Hernández interpretar “Soy Caribe” en su entrada en la “Yola de la esperanza”, ilustrada por el artista Poteleche, escoltada por pescadores con sombreros pintados a mano: la plástica, la música y la memoria del Caribe navegando juntas. La producción dejó claro el talento dominicano.
Evento
— Bellas artes
En un despliegue de talento, identidad y disciplina, las compañías artísticas más importantes de la Dirección General de Bellas Artes y del Ministerio de Cultura se unieron al elenco de más de 900 artistas de todo el país.