Con la misma cherchita
El boxeo profesional tiene hoy jóvenes exponentes de primer orden en todas las categorías, sin embargo, los pocos promotores que dominan el negocio siguen empecinados en mantener como protagonistas en carteleras de importancia a púgiles ya gastados por el tiempo y por los golpes recibidos.
Bernard Hopkins, con casi 50 años de edad, es el mejor ejemplo de la resistencia que todavía existe en dar paso y promocionar con todas las de la ley a los nuevos talentos.
Esta práctica definitivamente constituye una traba en el desarrollo de esa disciplina, que realmente necesita sangre nueva. Los intereses económicos en el boxeo, como en todas las áreas de la vida, predominan entre los que deben encargarse de mejorar la imagen de ese deporte.
La última, es que ahora están en busca de otro choque entre el mexicano Juan Manuel Márquez y Floyd Mayweather, ante la imposibilidad del esperado enfrentamiento entre el filipino Manny Pacquiao y el estadounidense, quien enfrentará por segunda vez el próximo mes, en un resultado que se conoce de antemano, al argentino Marco –El Chino-Maidana.
¿Hasta dónde llevarán este peligroso jueguito?
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