¡Comportamiento grave de los fanáticos haitianos!

La Inmortalidad del deporte regional
Héctor García, Brillante y experimentado periodista, apasionado de los deportes, con vasta experiencia de más de 50 años ejerciendo la profesión, como reportero, editor y director.

La semana pasada la selección de fútbol de Haití obtuvo un convincente triunfo ante República Dominicana 1-4 en el estadio Olímpico Félix Sánchez, en partido correspondiente al Grupo A de la Liga de las Naciones Concacaf.

En ese encuentro llamó la atención, la gran cantidad de público haitiano que asistió muy por encima de los dominicanos.

Banderas en manos y otros atuendos, y una algarabía que se sentía, en todo el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, contribuyó con la victoria del equipo haitiano.

Para muchos ha sido sorpresa la cantidad de fanáticos que asistió al clásico, pero para mí no, porque he sido testigo en oportunidades del respaldo que dan los haitianos a sus atletas que compiten en suelo dominicano.

Un ejemplo a citar es, el seguimiento de estudiantes haitianos a su selección de boxeo que participa en la Copa Independencia Nacional, cuando se monta en el Anfiteatro de la Universidad Tecnológica de Santiago, donde siempre sobresale su mal comportamiento.

No me causa extrañeza el desorden que provocaron en el estadio Félix Sánchez, aun llevándose la victoria y uno de sus atletas, en nuestro suelo, ofendió la dignidad dominicana.

Ellos no pudieron convivir con el respeto hacia el rival y con la decencia que debe caracterizar a una gran jornada deportiva.

No tuvieron el espíritu que debemos preservar, la pasión para apoyar, emoción para celebrar y decencia para respetar al contrario.

Su comportamiento dejó mucho que desear y aspiro a que el fútbol dominicano lleve una queja a los altos niveles, de la misma manera que debe hacerlo la Cancillería dominicana.

Su comportamiento es grave y por ende intolerable.

Sobre el autor

Héctor García

Brillante y experimentado periodista, apasionado de los deportes, con vasta experiencia de más de 50 años ejerciendo la profesión, como reportero, editor y director en diversos medios de comunicación en RD.