Cómo recuperar el crédito sin perder la esperanza
El crédito es una herramienta necesaria en la sociedad moderna porque te permite adquirir bienes y servicios sin verte en la obligación de tener el dinero en ese momento, sino que puedes cumplir con el compromiso a cuotas o en un plazo acordado con la entidad financiera, dependiendo del crédito que se tenga.
Como sabemos, la vida no es rectilínea uniforme; no siempre las cosas salen como queremos y, en muchas ocasiones, aun teniendo un buen crédito, nos vemos con la realidad de que el mismo se vea afectado por cosas que muchas veces no dependen necesariamente de nosotros. Es normal en los departamentos de cobros las llamadas a personas que están pasando por procesos de salud, que perdieron su empleo o cuyo negocio se encuentra en un proceso de declive o falta de liquidez para cubrir sus compromisos a corto plazo.
Recuperar el crédito siempre dependerá de tu punto de partida; es decir, no es lo mismo tener el crédito afectado encontrándose en una oficina de abogados que recuperarlo luego de haber saldado todos los compromisos y solo quede el historial de nuestro incumplimiento en el sistema financiero.
Partiendo de que la persona se encuentre en una oficina legal, lo primero que debemos hacer es observar nuestra realidad frente a la deuda, es decir, qué tipo de acuerdo podemos hacer con ellos para cubrir el compromiso sin luego tener que caer en atraso. En muchas ocasiones es mejor evitar los acuerdos de pago a plazo y hacer una negociación que busque saldar la deuda con un descuento importante.
Partiendo de que hemos saldado la deuda con el banco y la oficina de abogados, lo primero que debemos hacer es verificar nuestro buró de crédito. Esto nos permite ver que nuestros compromisos fueron saldados y hacer cualquier reclamación en caso de que el mismo se encuentre en nuestro historial luego de los 48 meses, como indica la ley 172 del año 2013.
Luego debemos acceder a un crédito que nos permita ir recuperando nuestra confianza con el sistema financiero; muchos de ellos lo ofrecen incluso los bancos. Se puede acceder a un certificado y luego solicitar una tarjeta de crédito con la garantía de ese producto, pero también obtener un préstamo de un monto no tan considerable, ascendiendo a la deducción automática por parte del banco para que minimice el riesgo. Esto nos permite tener un ahorro, pero también ir recuperando nuestro crédito poco a poco.
Recuperar nuestro crédito es un trayecto que toma su tiempo, donde debemos ser pacientes, como también disciplinados, para que nuestro buró vaya tomando forma y podamos acceder a créditos que nos permitan tener una mejor calidad de vida.
