- Publicidad -

Cómo entrenar se convirtió en un estilo de vida dominante

  • Pasó de ser un espacio improvisado a convertirse en una industria cultural del bienestar. Visión. Ian Rondón, con franquicia, apuesta a captar aquellos que aún no entrenan.

Entrevista con Lan Rondon CEO GOLD GYM 28-10-2025  fotografia alexis monegro
Ian Rondón destaca que la franquicia tiene 600 gimnasios en 23 países. Alexis Monegro.

Santo Domingo.-La cultura fitness en República Dominicana vive uno de sus mayores despertares. Las calles están llenas de corredores, ropa deportiva y hábitos saludables que hace sólo una década parecían excepcionales.

Pero detrás de este auge colectivo hay una historia clave: la llegada de Gold’s Gym hace 26 años, una marca global que encontró en el país el escenario perfecto para transformar hábitos, mentalidades y comunidades.

Gold’s Gym nació en Estados Unidos en los años 60 y rápidamente se convirtió en un referente del entrenamiento moderno.

Figuras como Arnold Schwarzenegger popularizaron su estilo y su disciplina, lo que impulsó la expansión internacional de la marca.

Una historia íntima
Sin embargo, más allá de su fama global, su verdadero impacto en República Dominicana comenzó con una historia íntima y personal.

Todo empezó con un t-shirt. Ian Rondón, entonces viviendo en Miami, recibió de un amigo una camiseta de Gold’s Gym que despertó en él la idea de traer la marca al país. Para finales de los 80, se comunicó directamente con la franquicia y recibió los primeros requerimientos: estudios de mercado, diseño, inversión y un plan de negocio para un país sin estadísticas deportivas formales ni un mercado fitness maduro. En ese mismo tiempo, su madre construía un edificio concebido como un centro de bienestar.

Rondón vio ahí la oportunidad ideal. Tras viajar a Los Ángeles y asegurar la licencia, comenzó a reclutar inversionistas locales y a preparar un pequeño showroom de preventa que generó curiosidad en la prensa y en los primeros interesados.

Juan Leonel Brito

“Believe”
La apertura en enero de 1999 fue un capítulo épico. El equipo trabajó hasta la madrugada ajustando detalles, y ante la falta de electricidad, decidieron abrir con planta. A las cinco de la mañana, Rondón grabó la entrada del primer socio mientras sonaba “Believe” de Cher. Ese momento marcó el nacimiento de un nuevo modelo de gimnasio en el país, más moderno, más completo y más aspiracional.

Con los años llegaron nuevos retos: Santiago exigió una infraestructura más deportiva, con canchas y espacios amplios. Coral Mall consolidó la presencia de la marca. Cambios accionariales lo sacaron por un tiempo de la operación, pero regresó para retomar proyectos y reabrir espacios, incluido en el de la Independencia, justo antes de enfrentar el reto más duro: la pandemia.

El cierre total, la falta de ingresos y la incertidumbre pusieron en riesgo la operación completa. Pero Rondón encontró en la empatía su mayor herramienta. Decidió llamar personalmente, uno por uno, a todos los socios para saber cómo estaban y si necesitaban algo. Ese gesto humano, en un momento de miedo colectivo, se convirtió en un puente emocional que fortaleció la relación con la comunidad.

Cuando los gimnasios reabrieron, las personas regresaron con una conciencia distinta: querían salud, no sólo estética. Gold’s Gym reforzó su apuesta por el entrenamiento seguro y de calidad, con equipos de ingeniería avanzada como Technogym y programas estructurados como Body Transformation, pionero en el país y responsable de miles de cambios de vida que hoy siguen siendo testimonio del poder del acompañamiento profesional.

La marca también ha sostenido un compromiso social constante: campañas de juguetes para niños hospitalizados, apoyo a empleados afectados por emergencias, aportes para cirugías pediátricas y programas especiales para madres. Para Rondón, el fitness es salud, pero también solidaridad: devolver al país parte de lo que la comunidad le otorga.

Hoy, la franquicia vive una tercera etapa. Dos nuevas locaciones ya están firmadas en el lado este de la ciudad, mientras avanzan planes de modernización de infraestructuras existentes. Rondón tiene clara su visión: “Mi competencia no es otro gimnasio; mi competencia es el que aún no entrena”.

En un país joven y dinámico, la marca que un día llegó como un sueño personal se convirtió en un motor de bienestar que sigue moviendo generaciones.

Entrevista: Juan Leonel Brito

El sociólogo e investigador responde a estas preguntas: ¿Cómo ha cambiado en los últimos años la percepción del gimnasio como espacio de bienestar y estatus social?

El gimnasio pasó de ser un espacio improvisado y comunitario, como aquel “gimnasio casero” del barrio, a convertirse en una industria cultural transnacional vinculada al bienestar, la belleza y la estética juvenil. Hoy se percibe como un espacio moderno asociado al reconocimiento, la autorrealización y al ideal del “cuerpo bello”, influido por cadenas globales, redes sociales y nuevos imaginarios estéticos.

¿En qué medida el acceso a los gimnasios está influenciado ?
El fitness es una industria creciente, pero aún segmentada: los gimnasios de mayor costo se concentran en zonas urbanas con mayor poder adquisitivo, mientras que en sectores populares persisten prácticas más informales o “gimnasios caseros”.

¿Considera que existe una presión social o estética que impulsa a jóvenes y adultos a inscribirse en un gimnasio?
Sí. La presión proviene de los nuevos imaginarios estéticos construidos por redes sociales, música popular, medios de comunicación y la propia cultura juvenil. Verse bien, tener un cuerpo “bello” y seguir la moda se convierte en un imperativo simbólico que condiciona la autoestima y la aceptación social entre pares.
¿Cómo se diferencian las dinámicas sociales entre los gimnasios de barrios populares ? En los barrios populares, el gimnasio funciona como espacio comunitario, económico y compartido, donde la motivación proviene del grupo y de la automejora. En zonas de mayor poder adquisitivo predominan espacios tecnificados, más disciplinarios, con normas explícitas y alineados con estándares globales del fitness.

Etiquetas

Periodista dominicana con maestría en Comunicación Corporativa y Gerencia Hospitalaria y Seguridad Social. Apasionada de la investigación y de contar historias con propósito.

Artículos Relacionados