¿Como Alemania después de Stalingrado?
Los hechos se encargarán de demostrar hasta donde los resultados de las elecciones internas en el Partido de la Liberación Dominicana marcarán un antes y un después en la carrera política del doctor Leonel Fernández.
Hasta dónde afectarán su prestigio y su autoridad ante sus propios compañeros y los electores.
Hay quienes aseguran que después de esta experiencia ya el doctor Fernández no seguirá siendo el mismo. Su prestigio y esa autoridad habían tenido como uno de sus fundamentos la creencia de que Leonel Fernández no perdía una y ganaba todas las contiendas. Contra el Partido Revolucionario Dominicano, contra el licenciado Danilo Medina en la lucha por la candidatura presidencial, contra quienes quisieron procesarlo en los tribunales.
Hasta ahora podía exhibirse como invicto y eso influye en la admiración y la moral de sus seguidores y en el ánimo de sus contrarios. Ahora esa creencia ha quedado severamente golpeada y viene a propósito el ejemplo histórico de la Alemania nazi a partir de la derrota de Stalingrado en febrero de 1943.
Esa potencia se había ganado la reputación de invencible , hasta que bajo el mando supremo de José Stalin, el Ejército Rojo de la Unión Soviética la venció en Stalingrado y allí quedó roto el mito de la invencibilidad de la Alemania nazi.
El alto mando alemán perdió gran parte de su prestigio, la moral del soldado nazi empezó a quebrantarse, sus enemigos ganaron confianza en sí mismos, el mundo vio que era posible vencer aquella agresiva potencia y la historia empezó a ser distinta, mientras Alemania se acercaba al colapso.
No puede decirse que la carrera del doctor Fernández llegó a su fin, tampoco que haya entrado en su decadencia irreversible, ni mucho menos, cuando se trata de un político inteligente, que le dedica tiempo y planifica su quehacer.
Además, dice la experiencia que en política todos los vendavales pasan. Sin embargo, su aureola y la fama de su invencibilidad han quedado seriamente resentidas, y, vaya con las cosas de la vida, a causa de una derrota propinada por militantes de su propio partido.
Los vicios que contaminaron el evento electoral dejan muy mal parados el crédito y la idoneidad del presidente del partido que organizó ese proceso, y los resultados de las votaciones han dejado en entredicho la solidez de su liderazgo. Recibe una derrota precisamente cuando la propaganda en su favor dice que ya el león anda suelto.
Puede ocurrir que no suceda lo mismo que con Alemania después de Stalingrado, pero habrá que seguir con atención lo que suceda y comprobar hasta dónde esta derrota interna de Fernández marcará un antes y un después en la nueva realidad interna del PLD y en la carrera política del casi seguro candidato peledeísta para 2016.
