Combustible caro

José Báez Guerrero
José Báez Guerrero

El Gobierno viene rehuyendo lo inevitable: que los precios internos de la gasolina, el gasoil y demás hidrocarburos reflejen su altísimo costo en el mercado internacional.

Ayer en Estambul la OPEP decidió mantener sin aumento la cantidad de petróleo que estará disponible en diciembre. Con el nivel de oferta congelado, aumenta la presión hacia el alza de precios por las guerras del Levante y Ucrania, aparte de que la errática política de Washington mantiene al mundo crispado por su déficit de confianza y variabilidad impredecible.

Es claro que estos son problemas de origen externo que afectan a todos los países que debemos importar petróleo. Puede que, como alega Trump, las empresas petroleras estadounidenses estén ganando más dinero que nunca, pero la inflación y los precios de gasolina y diesel casi seguramente estragarán al Partido Republicano en las elecciones congresuales y municipales de mañana martes.

Si eso es en Estados Unidos, podemos imaginar el impacto político y económico en otros países. Quiera Dios que el grado de inconformidad que ha hecho arder a Europa no se manifieste aquí. Si la oposición inventa capitalizar una desgracia mundial, dudo que la mayoría más sensata de la opinión púbica se arriesgue a poner en peligro la estabilidad, crecimiento y paz social que otros pueblos nos envidian.

Mejor que los políticos más desesperados no inventen y muestren alguna sensatez patriótica. Las aventuras se sabe como comienzan pero su final es otra cosa.

Sobre el autor

José Báez Guerrero

Abogado, periodista y escritor dominicano.