El progreso tecnológico impulsa la economía de los países hacia un mayor crecimiento cada año, muchos economistas dan cuenta de ello y ante un mayor crecimiento poblacional se crea el aumento de la tasa de dependencia de dispositivos electrónicos (computadoras, celulares inteligentes, localizadores GPS) las clases más bajas de la sociedad logran obtener mayores niveles de información de la situación local e internacional.
Muchos analistas debaten diciendo que la ciencia nos permite ir escalando peldaños hacia niveles cada vez más altos y que la I.A. por ejemplo perjudicará los niveles de empleos y que gracias al conocimiento científico mejora día a día la calidad de vida de muchos mientras se crean expectativas sobre ese tema.
Es previsible que el futuro y los avances tecnológicos puedan transformar tal como ocurrió en los 150 años posteriores en los Estados Unidos después de la guerra civil.
¿Cuál es el motor que facilita la factibilidad de los avances científicos? El progreso tecnológico no solo afecta directamente la productividad, sino que se convierte en autosuficiente al generar herramientas científicas (I.A.) más potentes. La capacidad humana siempre tuvo sus limitaciones para medir con precisión u observar objetos extremadamente pequeños y superar ilusiones ópticas y sensoriales, así como también el procesamiento rápido de cálculos complejos.
Gran parte de la revolución científica del siglo XVII se basó en “fabricar” mejores instrumentos y herramientas como el telescopio de Galileo y el microscopio de Hooke. En la era actual los avances científicos ocurrieron supeditados a las herramientas disponibles y al alcance de los investigadores.
Las mejoras en la microscopia y las técnicas de laboratorio permiten la elaboración de la teoría microbiana. En el pasado siglo XX abundan los ejemplos de los efectos de las mejoras de las técnicas e instrumentos científicos. El microscopio de efecto túnel inventado a comienzos de la década de 1980 permitió iniciar los estudios a nivel nanoscópico. Uno de los mayores logros de la ciencia moderna es cristalografía de los rayos X.
La cristalografía de rayos X es una técnica científica que revela la estructura atómica y molecular de los materiales cristalinos, exponiendo un cristal a un haz de rayos X para observar su patrón de difracción, el cual, al ser analizado matemáticamente por una computadora, permite reconstruir un mapa tridimensional de la densidad electrónica y determinar la posición exacta de los átomos en macromoléculas como proteínas, ADN y fármacos, fundamental para entender su función y diseño.
La cristalografía de rayos X fue desarrollada principalmente por Max von Laue (descubrió la difracción de rayos X por cristales en 1912) y luego por William Henry Bragg y su hijo William Lawrence Bragg, quienes establecieron la ley de Bragg y crearon las bases de la técnica, ganando el Nobel en 1915)
Esta técnica resultó decisiva para el descubrimiento de la estructura y función de muchas moléculas biológicas entre ellas vitaminas, medicamentos y proteínas.
Dos potentes herramientas científicas disruptivas y visibles hoy día son la computación rápida con almacenamiento de datos casi ilimitado con técnicas de búsqueda, la otra es la tecnología láser. Ambas tecnologíasse aplican a un sinnúmero de aplicaciones directas en la producción de bienes de consumo y también de capital.
La aplicación de la informática a la ciencia ha ido avanzando a estadios superiores más allá del análisis de grandes bases de datos (big data) y las estadísticas estándares. Hace rato que comenzó la era de la ciencia de los datos donde los modelos se basan en potentes ordenadores procesadores de megadatos.
Las potentes computadoras utilizan algoritmos de aprendizaje automático que detectan patrones que la mente humana no puede ni imaginar. Hoy día analizan tu personalidad y tus intereses y te envían tus preferencias a través de las redes sociales. La detección de regularidades y correlaciones son procesadas por estas potentes computadoras y son tan sinuosos que el cerebro humano no puede predecir.
Diseñar nuevos materiales, y simular modelos matemáticos de procesos naturales que se han eludido por situaciones cerradas son simuladas engendrando nuevos campos de investigación donde el procesamiento de gran cantidad de datos se complementa en ámbitos muy complejos.
La comunidad científica tiene tiempo aplicando conocimientos que afectaran nuestra capacidad de desarrollo con nuevas aplicaciones tendente a mejorar la productividad y el bienestar económico.
Con la llegada de la computación cuántica la potencia de cálculo se multiplicará en muchos ámbitos. (La computación cuántica es un nuevo paradigma que usa principios de la mecánica cuántica (superposición, entrelazamiento) para resolver problemas complejos mucho más rápido que las computadoras clásicas, usando qubits (que pueden ser 0, 1 y ambos a la vez) en lugar de bits (0 o 1).
Esta tecnología emergente promete revolucionar áreas como el desarrollo de fármacos, la IA, la logística y las finanzas, al poder simular sistemas complejos y optimizar tareas inabordables para las máquinas actuales, aunque aún está en desarrollo.
Del mismo modo, la I.A. cuya aplicación mueve a preocupación por el desplazamiento de trabajadores bien formados y no solo de los empleos rutinarios sino de profesionales podría ser la antesala de investigaciones más eficiente como auxiliar de la ciencia.
La inteligencia artificial, el láser y la ingeniería genética parecen reunir los requisitos de las tecnologías de utilidad general por sus múltiples aplicaciones y usos en la producción e investigación.
El autor es economista.
Etiquetas
Tomás Guzmán Hernández
Economista y contador público, egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) con maestrías en Administración Pública (PUCMM), Manejo Sostenible del Agua (PUCMM), Contabilidad Tributaria (UASD) y Riesgo de Desastres y Gobernanza del Cambio Climático (Universidad Alfonso X el Sa...