Bloomberg.-En ocasiones, la economía chilena ha parecido sobrehumana. Rápido crecimiento económico, baja inflación, superávit comercial y una moneda fuerte se combinaron para hacer de Chile el país más rico de Sudamérica, por encima de economías tradicionalmente más ricas como Argentina y Uruguay.
Eso se logró hasta mientras el gobierno acumulaba ahorros de más de US$23,000 millones en dos fondos de riqueza soberana. El país se convirtió en el niño mimado de las agencias de calificación crediticia, que le dieron un nivel más que a Japón y varios más que a Italia, Irlanda y su ex colonizador, España.
Codelco ha acumulado deuda a medida que renueva minas de cobre que envejecen y trata de evitar una caída de la producción.
Si se incluyen las deudas de las compañías estatales, Chile se encuentra en rojo.
El ingreso a territorio negativo después de 10 años de ahorros netos ha generado en Chile temor a que pueda rebajarse la calificación crediticia del país a pesar de que Fitch Ratings reiteró en noviembre la perspectiva estable de la nota A+ del país.
La deuda bruta de Chile de 17,5 por ciento del PIB es la más baja entre sus pares de crédito después de Estonia. De hecho, “el fuerte balance soberano” del país fue lo primero que mencionó Fitch en su informe de noviembre.