Viernes, 15 de febrero, 2019 | 9:03 pm

Celtics quedan en buena posición para el futuro

NBA. El trabajo de Al Horford, como facilitador en la cancha, no fue suficiente. Lamentable. Los errores en el séptimo partido les costaron a los Celtics avanzar a la final con Warriors.

Al Horford
Al Horford


BOSTON.-Adelante. Pueden consolar a los Boston Celtics en tonos calmantes y dulces, pueden decirles que no hay ninguna vergüenza en perder ante LeBron James: el jugador más grande que hay en el baloncesto, un ícono inmenso quien jugó durante 48 minutos y desmoralizó a su antiguo y familiar enemigo de los playoffs de cada forma posible e imaginable.

Triples en forma de daga, defensiva hermética, excelente visión de la cancha y, sobre todo, un porte digno de un miembro del Salón de la Fama que nadie más en el baloncesto (o quizás en esta tierra) siquiera pueda comenzar a duplicar.

Pese a la destacada labor como facilitador en ambos lado de la cancha, no fue suficiente para que los Celtics avanzaran a la final de la NBA.

Inesperado

Siéntanse libres de recordarles a los Celtics que nadie (absolutamente nadie) esperaba que avanzaran a las finales de la Conferencia del Este con una nómina diezmada desde el principio debido a las lesiones de Gordon Hayward, luego Kyrie Irving, después Daniel Theis y al final, Shane Larkin.

Obviamente que todo lo anterior es cierto, pero no esperen que ellos concuerden en lo más mínimo con eso.
Los “hijos de Brad Stevens”, incluso antes de una desalentadora derrota en el Juego 7, en su propio edificio, única en su denominada carrera improbable de los playoffs, salieron del TD Garden con la creencia que se trataba de un partido que debieron haber ganado, incluso tras un 34 por ciento de encestes en el mismo y un inexcusable 17.9 por ciento (7-39) desde la línea de 3 puntos.

Se despertarán en la mañana del lunes alegando, fervientemente, que pertenecen al gran escenario, no como candidatos inferiores sino como legítimos contendores.

“Nada de esto fue improbable para nosotros”, expresó Marcus Morris. “Tal como dije desde el principio, una vez que vi el sorteo de los playoffs, esperaba que nos encontrásemos en la posición en la cual llegamos a estar”.

“Sin embargo, nos quitamos el sombrero ante Cleveland. Pudieron volver de un déficit 2-0 (para la serie). Tenían a LeBron. Fallamos cestas que normalmente logramos hacer”.

Esas cestas fallidas. ¿Por dónde comenzamos? Hubo muchas, muchísimas. Tenemos a Terry Rozier, quien falló en 12 de sus 14 intentos, incluyendo de 0-10 en las largas distancia.

— Tremenda labor
El trío de pista trasera de Boston, conformado por Rozier, Jaylen Brown, de 21 años (5-18), y Marcus Smart (1-10) sumaron un asombroso 19 por ciento de encestes desde la cancha y un 11 por ciento de línea de 3.