CEA prevé ampliar la siembra de caña a 100 mil tareas
Santo Domingo.-Ampliar la siembra de 65 mil a 100 mil tareas, transformar ingenios en plantas de etanol y producir combustible sostenible para aeronaves es una estrategia de modernización e innovación frente al cambio climático que proyecta el Consejo Estatal del Azúcar.
La industria azucarera estatal dominicana, históricamente ligada a la producción de azúcar crudo, se encamina hacia una transformación estructural que podría llevarla del campo tradicional al mercado global de combustibles sostenibles, según el director ejecutivo de la institución, Rafael Burgos Gómez.
El director detalló que la institución dispone de suficiente extensión territorial para aumentar la producción de caña, condición clave para incursionar en la fabricación del combustible que utilizan las aeronaves de transporte de pasajeros.
“Necesitamos producir más caña para entonces producir ese combustible llamado SAT”, afirmó el funcionario en una entrevista con EL DÍA, al subrayar que se trata de un producto con mercado asegurado y creciente demanda internacional.
Proyectos estratégicos
Dentro de los planes de inversión para los próximos años, el funcionario detalló dos proyectos fundamentales.
Apuntó que el primero contempla trasladar el Ingenio Montellano hacia la provincia Monte Plata, donde se transformaría en una terminal especializada para producir etanol, alcohol etílico y otros derivados.
El segundo proyecto se desarrolla en Chirino, donde existe un ingenio instalado durante una de las visitas sorpresa del presidente Danilo Medina, de acuerdo con Burgos Gómez.
No obstante, dijo que los equipos adquiridos en su momento no son compatibles con la producción de combustible aeronáutico, por lo que será necesaria una reingeniería completa para adecuar la infraestructura y ponerla en condiciones de producir este derivado.
Ambos proyectos forman parte de la estrategia de diversificación que busca reducir la dependencia exclusiva del azúcar y aprovechar la multiplicidad de subproductos que ofrece la industria cañera.
Otra de las metas en carpeta es expandir la superficie cultivada de caña de 65 mil a 100 mil tareas, según Rafael Burgos Gómez. Añadió que este proceso está en marcha y forma parte de un plan integral para fortalecer la base agrícola que sustentará tanto la producción de azúcar como la de biocombustibles.
Para apoyar esta transformación, el CEA creó el Instituto de Investigación e Innovación, que trabaja junto a técnicos especializados en el desarrollo de nuevos proyectos productivos, optimización de suelos y mejora genética de la caña.
Nuevas variedades
— Innovación
El CEA ha iniciado pruebas con 12 variedades distintas de caña en laboratorios, con el objetivo de aumentar la productividad y elevar los niveles de sacarosa, componente esencial para la producción de azúcar y etanol.