Casos lamentables
Es una lástima que muchos los jóvenes peloteros dominicanos, la mayoría con contratos millonarios en dólares, sigan actuando en esta sociedad como chivos sin ley.
Todo ello es producto de la creencia de que el dinero los hace inmune, incluso a la Justicia, que por cierto en algunos casos se ha hecho de la vista gorda ante algunas de sus actuaciones.
Esos jugadores, que ya se consideran que están por encima del béisbol local, entienden que participar en este torneo los denigra, dado que su calidad está muy por encima.
Precisamente, la falta de asesoramiento y de educación hogareña de estos peloteros multimillonarios es la causa principal para que estén de problemas en problemas, la mayoría con consecuencias funestas.
Esa anómala situación se ha venido dando desde hace unos años , dado que en la época de Felipe, Mateo, Jesús, Carty, Chilote Llenas, Julián Javier, por solo mencionar algunos, nunca se vio a un pelotero envuelto en problemas, al contrario, todos eran ejemplos de esta sociedad.
Luego vino otra camada, que con la excepción de César Cedeño, todos mantuvieron un desempeño estelar en la sociedad.
La violencia en que se ven envueltos estos jugadores, reitero, tiene su origen fundamental en la ausencia de enseñanza familiar y en la prepotencia que entienden les dan los millones de dólares que les caen en sus cuentas bancarias de la noche a la mañana, riqueza que no asimilan, al punto que muchos la desbaratan a los pocos años.
Es una lástima que esto esté sucediendo entre nuestros jóvenes jugadores, dignos representantes del país, aunque esta es una realidad que parece incrementarse con el tiempo.
Y hay que hacer algo urgente para detener esto, porque a la larga, esto le hace daño a toda la sociedad, en especial a la niñez, que tiene como ídolos a estos jugadores.
RADARES. La casi totalidad de los fanáticos de los Tigres están con el “moco pa’ bajo”, en la firme creencia de que quedarán eliminados. Sin embargo, creo que los Toros difícilmente se mantendrán jugando buen béisbol…
Un “Round robin” sin un equipo representativo de la capital resultaría catastrófico en lo económico, aunque los cibaeños, en su deseo de que las Águilas alcancen a los Tigres en títulos alcanzados (22), eso les sabe a gloria.
