Santo Domingo.- La muerte de Darlyn Emmanuel Mercado Reyes durante un abordaje policial en el sector La Cañada de Guajimía dejó de ser una investigación centrada únicamente en el cabo José Francisco Moronta Heredia, acusado de realizar el disparo mortal, para extenderse a toda la patrulla que participó en la intervención, luego de que la institución suspendiera a los cinco agentes que lo acompañaban por actuación negligente.
La decisión se produce mientras las autoridades analizan los videos captados por testigos, los cuales muestran una secuencia de actuaciones que, de confirmarse mediante las investigaciones del Ministerio Público y de los organismos de control interno de la institución, revelarían incumplimientos en prácticamente todas las fases contempladas en los protocolos de actuación policial, desde el abordaje inicial hasta la asistencia que debía brindarse a la víctima después del disparo.
Los videos serán clave en la investigación del operativo policial
Ayer, el vocero de la Policía Nacional, coronel Diego Pesqueira, explicó que aunque el cabo Moronta Heredia fue arrestado en flagrante delito inmediatamente después del hecho, corresponde ahora establecer cuál fue la responsabilidad del resto de los integrantes de la patrulla de Acción Rápida que participaron en el operativo.
"Los organismos de control interno y el propio Ministerio Público tendrán que profundizar en esa parte de una posible conducta negligente por parte de lo que fue la actuación de toda la patrulla", declaró Pesqueira.
El portavoz precisó que la prioridad inicial fue detener al presunto autor material del disparo, debido a que el hecho ocurrió en flagrancia, pero indicó que la actuación colectiva será objeto de una investigación independiente.
"Hasta el momento sabemos que todos van a estar siendo investigados. Se están analizando los videos y toda la actuación que se produjo en el lugar, y oportunamente estaremos dando una respuesta sobre este caso", afirmó Pesqueira durante una rueda de prensa en pasado lunes.
Las declaraciones del vocero coinciden con las imágenes difundidas ampliamente en redes sociales, donde varios agentes permanecen en el lugar luego de que Mercado Reyes cae gravemente herido, sin que se observe una intervención para impedir el desenlace, auxiliar a la víctima o asumir funciones de control de la escena conforme establecen los procedimientos institucionales.
Un protocolo que, según las imágenes, falló desde el primer contacto
El análisis de los videos conocidos hasta el momento permite identificar una serie de actuaciones que contrastan con los manuales de procedimiento de la Policía Nacional.
Los protocolos institucionales establecen que toda intervención debe iniciar aplicando el modelo S.E.A. (Saludar, Escuchar y Actuar con responsabilidad), mecanismo diseñado para privilegiar el diálogo, disminuir tensiones y evitar el uso innecesario de la fuerza.
Sin embargo, en las imágenes no se aprecia que el agente intentara identificarse, explicar el motivo de la intervención, establecer comunicación con el ciudadano o emitir advertencias previas antes de utilizar su arma de fuego.
La ausencia de ese primer contacto constituye uno de los elementos que ahora deberán evaluar tanto el Ministerio Público como los investigadores disciplinarios.
Uso inmediato de fuerza letal
Otro de los aspectos bajo análisis es el aparente escalamiento inmediato hacia el uso de fuerza potencialmente letal.
El reglamento institucional dispone que toda actuación policial debe respetar los principios de legalidad, necesidad, racionalidad y proporcionalidad, utilizando siempre el menor nivel de fuerza posible antes de recurrir al arma de fuego.
No obstante, las imágenes muestran que el disparo ocurre pocos segundos después del acercamiento entre el joven y el agente, sin que se evidencien intentos previos de persuasión, órdenes verbales, control físico o cualquier otra técnica menos lesiva para controlar la situación.
La investigación penal deberá establecer si existía realmente una amenaza inminente que justificara el empleo de fuerza letal.
La proporcionalidad también queda bajo escrutinio
Los protocolos policiales establecen que la intensidad de la fuerza debe corresponder al nivel de resistencia o peligro que representa la persona intervenida.
En los videos difundidos no se observa que Mercado Reyes portara un arma de fuego ni que ejecutara una agresión que, de forma evidente, representara un riesgo inminente de muerte o lesiones graves para los agentes o terceros.
Precisamente esa circunstancia constituye uno de los principales aspectos que deberá esclarecer la investigación judicial para determinar si el uso del arma fue compatible con los principios que regulan la actuación policial.
Los manuales de actuación policial también privilegian el uso de técnicas de desescalamiento antes de recurrir a cualquier nivel de fuerza.
La comunicación, las advertencias verbales y la negociación forman parte de los mecanismos que buscan resolver conflictos sin recurrir a medidas extremas.
Las imágenes conocidas hasta el momento no muestran intentos visibles de aplicar esas herramientas antes del disparo.
El procedimiento operativo establece que durante una intervención los integrantes de una patrulla deben distribuir responsabilidades para controlar el entorno, mantener la seguridad del perímetro y evitar que la situación escale.
Sin embargo, en el video no se observa que alguno de los agentes presentes asumiera tareas de contención, separación de personas o apoyo operativo mientras se desarrollaba la actuación que terminó con la muerte del joven.
Precisamente esa aparente falta de coordinación es uno de los aspectos que motivó la suspensión de los demás integrantes de la patrulla.
La asistencia médica nunca llegó de inmediato
Uno de los puntos que mayor cuestionamiento ha generado corresponde a la actuación posterior al disparo.
Una vez la persona resulta herida, los protocolos nacionales y los estándares internacionales sobre uso de la fuerza obligan a los agentes a preservar la vida, solicitar asistencia médica inmediata y prestar los primeros auxilios básicos mientras llega el personal de emergencia.
No obstante, los videos difundidos muestran que, tras caer al pavimento, Mercado Reyes permaneció tendido en el suelo sin que se observaran maniobras de asistencia inmediata por parte de los agentes presentes.
Esa omisión constituye uno de los principales elementos que ahora analizan tanto la Procuraduría General de la República como los órganos disciplinarios de la Policía Nacional.
La función policial no concluye con el control de una situación de riesgo. Incluso, el lema es "proteger y servir".
Los protocolos establecen que los agentes conservan en todo momento el deber de proteger la vida e integridad física de todas las personas involucradas en una intervención, incluso cuando se haya empleado la fuerza.
Por esa razón, la investigación ya no se limita únicamente al disparo realizado por el cabo Moronta Heredia, sino que busca establecer si el resto de los policías incumplió su obligación de intervenir para evitar el desenlace, controlar la actuación del agente que accionó su arma o brindar asistencia inmediata a la víctima.
Mientras avanza el proceso judicial contra el cabo, cuyo conocimiento de medida de coerción está previsto para el miércoles, la Policía Nacional también dispuso cambios internos, entre ellos la designación del coronel Luis Peña Peña como nuevo comandante del Departamento Operativo de Santo Domingo Oeste en sustitución del coronel Arnaud.
El Ministerio Público solicita prisión preventiva contra el agente José Francisco Moronta. La audiencia de la solicitud de medida de coerción se aplazó para el próximo miércoles porque la familia de la víctima demandó a la Policía por daños y perjuicios y se postergó para que la institución sea citada.
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