Carteles falsifican fármacos por falta de control autoridades

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Distrito Federal, México .El negocio de la falsificación de cualquier tipo de medicamento no escapa a las garras del crimen organizado y al narcotráfico.

La ausencia de leyes que sancionen a los malhechores que se dedican a reproducir, adulterar o imitar un fármaco, sin el más mínimo criterio sanitario, permite que sea un negocio muy lucrativo y que conlleva menores riesgos que el del narcotráfico.

Además de servir para lavar dinero, esta actividad utiliza los canales legales para cubrirse y realizar su distribución a través de los centros de expendios autorizados, como son farmacias, clínicas y hospitales.

Esta situación, en muchos de los casos, afecta la salud y el bolsillo de una población.

Todo porque él o ella, en el afán de recuperar la salud, sigue consumiendo un fármaco sin calidad que termina con su vida.

“…ya sucedió”

El director ejecutivo de la Federación Centroamericana de Laboratorios Farmacéuticos, Rodolfo Lambour, no descartó que detrás de la comercialización de fármacos ilícitos esté el narcotráfico y el crimen organizado, porque existen menores riesgos y no hay penalización por este tipo de falsificación.

“Creemos que eso ya sucedió. Creemos que ya están metidos (narcotráfico). Sanciones no disuasivas, ausencia de leyes sobre el tema, mucho margen, negocio muy lucrativo, forma de lavar el dinero, todo está ahí”, dice Lambour.

Además del cuidado en la cadena logística, también se ha ido reforzando la seguridad en los productos al servició de la población.

“Obviamente, no podemos controlar lo que sucede en las calles, porque cómo llega el producto a ellos.

El 10% de los medicamentos a escala mundial son falsificados, en nuestros países esos índices podrían aumentar por la debilidad en las agencias regulatorias para monitorear el mercado alrededor de un 25 a un 30 por ciento”, explicó r Lambour.

Destacó que su rol no es el de sustituir a los ministerios Público, de Salud, fiscalía federales, cortes y los actores que deben intervenir en esta situación.

República Dominicana, Panamá, el cono norte de Centroamérica y el Caribe son las áreas que más problemas tienen con la falsificación de medicamentos.

Este país está considerado como uno donde hay más falsificaciones y contrabando en la región, sobre todo la provincia Espaillat.

Las huellas…

En 2006, en Panamá fallecieron 170 personas tras consumir un jarabe que en vez de contener la sustancia para combatir la gripe contenía un alcohol utilizado como líquido para frenos. Otro caso ocurrió en 2002 en Nigeria, donde se vencieron los productos y desaprensivos los reetiquetaron y distribuyeron en la población de esa nación.

En China el número de personas que mueren por el consumo de medicamentos falsificados ronda los 165 mil.

El representante en Costa Rica, Panamá y República Dominicana para Fedefarma, Manuel Ulloa, dijo que los narcotraficantes se han dado cuenta de que es más rentable falsificar medicamentos debido a las debilidades en las leyes.

Indicó que básicamente todo se falsifica, desde una simple cartera hasta equipos electrónicos.

“La gente puede decirte, voy a comprar algunos de los artículos antes citados falsificados, pero nadie te va a decir compraré un medicamento falso”, agregó.

Ulloa señaló que los desaprensivos que se dedican a esta actividad clandestina no tienen limites, tratan de adulterar desde las sustancias químicas hasta el formato en que este es presentado (cajita, blister, cápsula, pastilla).

¿Por qué los falsifican?

E l coordinador de Fedefarma explicó que esto guarda relación con el volumen-precio, costo de producción muy bajos, poco o ningún control de calidad, cadena de distribución y que no se requiere de gran infraestructura.

Otro factor que impulsa la falsificación es la falta de interés político porque se trata el tema de los fármacos como si fueran “lapiceros y no lo es”.

Para importar o exportar cualquier tipo de medicamento se necesita personal calificado en toda la cadena de distribución, dijo.

“Nuestros países son muy vulnerables, donde la voluntad política no existe por muchas razones”, agregó Ulloa.

Resaltó que la corrupción y los conflictos de intereses existen en todos los países, con puntos muy frágiles como son las aduanas y la policía, que si en algunos casos se prestan para el tráfico de drogas, por qué no lo harían para los fármacos.

Apuntó que no basta solo con tener leyes si no son aplicadas correctamente.

Lambour y Ulloa ofrecieron estas informaciones durante un Taller Regional de Medios impartido en México.

Sobre el autor

Dayana Acosta

Periodista dominicana con maestría en Comunicación Corporativa y Gerencia Hospitalaria y Seguridad Social. Apasionada de la investigación y de contar historias con propósito.