Fan invade la cancha en el Juego 1 de las Finales NBA para tomarse selfie con Wembanyama y recibe veto de por vida

  • La seguridad actúa rápido y la NBA refuerza su política de prohibición de por vida para invasores de cancha.

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La locura se apoderó del Frost Bank Center cuando con el marcador 92-86 a favor de los New York Knicks y apenas 6:28 restantes en el último cuarto, el encuentro se detuvo de forma inesperada.

Los aficionados y jugadores quedaron atónitos cuando un espectador burló la seguridad y saltó a la duela, teléfono en mano, decidido a tomarse una selfie con Victor Wembanyama, la estrella de los San Antonio Spurs.

El intruso no solo llegó hasta el gigante francés, sino que también se plantó junto a Mitchell Robinson, el pívot de los Knicks, antes de que la seguridad lo retirara de la cancha. Todo sucedió en cuestión de segundos, dejando a los jugadores y al público con incredulidad total.

La reacción de Wembanyama fue tan sorprendente como el incidente mismo. El francés, lejos de mostrarse intimidado, miró el teléfono del fan con una sonrisa entre confundida y divertida. "Realmente me sorprendió, casi tanto como aquella vez que un murciélago cruzó la cancha", comentó tras el partido, recordando otro momento surrealista que vivió en la NBA este año.

La seguridad actuó de inmediato y el fan fue arrestado. La liga confirmó que recibió un veto de por vida para ingresar a cualquier arena de la NBA. Otra persona vinculada al incidente también fue vetada de forma permanente, aunque no se dieron detalles sobre su participación.

El caos se produjo justo después de una pausa técnica. Dylan Harper, guardia de los Spurs, perdió el balón ante la marca de Mikal Bridges, lo que obligó a los árbitros a declarar un salto entre dos. Fue en ese instante de confusión que el fan aprovechó para colarse en la pista.

El entrenador de los Spurs, Mitch Johnson, restó importancia al suceso: "La seguridad lo sacó de ahí y todos pasamos a la siguiente jugada", declaró tras el pitazo final, subrayando que el enfoque del equipo sigue en el juego y no en las distracciones externas.

El partido terminó con victoria de los New York Knicks por 105-95, adelantándose 1-0 en la serie. Más allá del marcador, el incidente dejó en claro que la seguridad en la NBA es estricta y cualquier intento de interrumpir el espectáculo tiene consecuencias severas.

El mensaje de la liga fue contundente: la protección de los jugadores es prioritaria. La NBA no permitirá invasiones de cancha ni actos que pongan en riesgo a sus estrellas. Si alguien pensaba colarse para una selfie, la expulsión definitiva de las gradas ahora es la regla del juego.

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Yasmin Lazala