En la búsqueda de alternativas naturales al azúcar en infusiones y bebidas calientes, la canela ha dejado de ser solo un condimento aromático para consolidarse como una opción saludable y funcional. Su sabor cálido y su fragancia característica no solo aportan placer al paladar, sino que también ofrecen beneficios respaldados por la ciencia, especialmente en el cuidado de la memoria y la función cerebral.
Avalada por instituciones como la Cleveland Clinic y diversos estudios científicos, la canela destaca por su capacidad para mejorar la concentración, favorecer la salud cognitiva y contribuir al bienestar general. Incorporarla de forma consciente en la dieta diaria puede ser una manera sencilla y agradable de sumar salud sin renunciar al sabor.
Cómo contribuye la canela a mejorar la memoria
El vínculo entre la canela y el rendimiento cognitivo ha despertado un creciente interés en la comunidad científica. Según expertos en nutrición de la Cleveland Clinic, esta especia ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sangre, un factor clave para el funcionamiento óptimo del cerebro.
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La estabilidad glucémica favorece la concentración y la memoria, ya que evita las fluctuaciones energéticas que pueden afectar la claridad mental y el rendimiento intelectual, tanto a corto como a largo plazo. Además, la canela posee un potente efecto antioxidante que protege a las neuronas del daño causado por los radicales libres.
Este efecto neuroprotector podría reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer, y contribuir a preservar la memoria con el paso del tiempo. De acuerdo con la Cleveland Clinic, el consumo regular y moderado de canela puede estimular la salud cerebral y apoyar el desempeño cognitivo.
Otros beneficios para la salud
Más allá de sus efectos sobre la memoria, la canela ofrece múltiples beneficios para el organismo. Entre sus principales compuestos activos se encuentra el cinamaldehído, responsable de sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Estos componentes ayudan a combatir el estrés oxidativo, un proceso relacionado con el envejecimiento prematuro y diversas enfermedades crónicas.

La canela también destaca por sus cualidades antimicrobianas. Según la nutricionista Candace O’Neill, de la Cleveland Clinic, los antioxidantes presentes en esta especia contribuyen a la reparación celular y al fortalecimiento del sistema inmunológico. Además, su acción frente a bacterias Gram-positivas y Gram-negativas la convierte en una aliada de la salud intestinal.
Asimismo, puede favorecer la circulación sanguínea gracias a su efecto vasodilatador y mejorar la digestión, especialmente en personas con molestias digestivas asociadas a inflamación o problemas circulatorios.
Evidencia científica que respalda sus propiedades
La investigación científica continúa profundizando en los beneficios de la canela. Una revisión sistemática reciente concluyó que su suplementación puede reducir los niveles de glucosa en ayunas, mejorar la resistencia a la insulina y disminuir la hemoglobina A1C, lo que respalda su uso como complemento en el manejo de la diabetes tipo 2 y el síndrome de ovario poliquístico.
Otros ensayos clínicos aleatorizados han asociado el consumo de canela con mejoras en marcadores cardiometabólicos, como la presión arterial, la glucosa en ayunas y la capacidad antioxidante total. Estos hallazgos apuntan a un efecto positivo sobre la inflamación sistémica y el estrés oxidativo.
Cómo consumir canela de forma segura
La forma más habitual de incorporar canela es como endulzante natural en infusiones, ya sea en rama o en polvo, añadida a té, café o leche. También puede espolvorearse sobre frutas, yogures, cereales integrales o utilizarse en recetas de repostería saludable.

Para aprovechar sus beneficios sin riesgos, los especialistas recomiendan no superar una cucharadita diaria de canela de Ceilán, especialmente evitando el consumo excesivo de la variedad casia, que contiene mayores niveles de cumarina. La moderación es clave para disfrutar de sus propiedades de forma segura.
Antes de incorporar la canela como suplemento habitual, se aconseja consultar con un profesional de la salud, en particular en personas con enfermedades preexistentes, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia. Consumida con equilibrio, la canela se presenta como un recurso natural, versátil y aromático que puede contribuir a mejorar la memoria y promover un estilo de vida más saludable.