Martes, 22 de octubre, 2019 | 5:00 pm

Candidato muy peligroso



Cristina Fernández de Kirchner (CFK), actual senadora y dos veces presidenta de la República Argentina (2007-2015), procesada por la justicia en diez causas por corrupción y con cinco pedidos de prisión, se autoproclamó como candidata a la vicepresidencia para competir en las elecciones primarias de agosto y las generales de octubre próximo.

Cristina sorprendió a todos y sumó una nueva pista al gran circo político argentino. Con su inesperada jugada quita fuerza y sostén al esquema de polarización al que apuesta el presidente Mauricio Macri para conseguir ser reelecto.

La expresidenta esta a la cabeza de las encuestas que indican que en una primera vuelta le ganaría a Macri. Cuenta con los más altos porcentajes de “simpatía” pero también con los mas altos de “rechazo”.

Y es precisamente en ese “rechazo” en el que confiaría el presidente para una segunda vuelta, pasando por alto que él a su vez genera un nivel de no aceptación similar al de aquella.

En los hechos Cristina se sale de una de las puntas; sabe que sus seguidores la votarán para el cargo que sea y se hace menos visible al “rechazo”.

Y, por si faltara algo, CFK redondeó la fórmula y puso a la cabeza a un también más que inesperado Alberto Fernández .

¿Y quién es Alberto Fernández?

Fue un hombre muy cercano a los Kichner, aunque en los últimos tiempos, en que incluso fue bastante crítico con Cristina, se le veía como más alejado; nadie lo imaginaba tan allegado ni de tanta confianza como para encabezar la fórmula.

Fue Jefe de Gabinete de Ministros durante la presidencia de Néstor Kirchner (2003-2007) y siguió ocupando ese cargo por un año (2007-2008) en primer periodo presidencial de CFK.

Alberto Fernández (AF) es un hábil político. Ambicioso, inteligente,- aunque no tanto como él cree-, y muy arrogante.

Es muy “porteño”; tiene ese estilo propio de unos pocos , pero que le afecta y le afea la imagen a todos los argentinos, injustamente.

AF rápidamente aclaró que él no era Cámpora, para aventar las especulaciones sobre que se trataba de la misma maniobra que en 1973 ensayó Perón, que estaba proscripto, para hacerse del poder. En aquella ocasión el máximo líder puso al odontólogo Héctor J. Cámpora como candidato.

Este salió electo presidente y gobernó por 49 días tras los cuales renunció habilitando una nueva elección y la vuelta de Perón.

El tiempo dirá, puede que si ganan, la más sorprendida sea CFK.

Hay quienes le atribuyen a AF ser el artífice de la “grieta”, de la división de los argentinos , y además lo señalan como un militante enemigo de la libertad de expresión.

En su despacho ministerial, se dice y se admite, se concretó más de un “ablande” y varios “acercamientos” de importantes figuras del periodismo argentino.

Eso lo hace muy peligroso. Durante su época, en marzo de 2005, una misión de la Sociedad Interamericana de Prensa, encabezada por el peruano Alejo Miró Quesada de “El Comercio” de Lima visito la Argentina.

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