WASHINGTON.- Canadá respondió ayer a Estados Unidos con aranceles de represalia sobre unos 20,000 millones de dólares en bienes estadounidenses, incluidos acero, productos lácteos, electrodomésticos y equipos agrícolas, mientras la guerra comercial entre los vecinos antes amistosos se intensifica bruscamente.
La confrontación amenaza una de las mayores relaciones comerciales del mundo y tensó aún más los lazos entre Estados Unidos y un país considerado durante mucho tiempo uno de sus aliados más cercanos. Una disputa prolongada podría elevar los costos para las empresas y los consumidores estadounidenses a menos de dos meses y medio de las elecciones de mitad de mandato.
Los nuevos aranceles se extendieron mucho más allá de los bienes industriales, afectando compras cotidianas como mariscos, queso, ropa, cosméticos y papel higiénico, y algunos enfrentan gravámenes de hasta el 50 %.
La represalia de Canadá se produjo después de que el presidente Donald Trump impuso el fin de semana aranceles del 50 % a productos canadienses tras el colapso de las negociaciones comerciales.
Acusación
—1— Destrucción
El primer ministro canadiense, Mark Carney, acusó a Washington de intentar subordinar a Canadá y dijo que en Estados Unidos querían “destruir industrias”.