Caminaría por mí
La violencia de género que en la República Dominicana ha cobrado 23 víctimas tan solo en lo que va de año, sigue sin sensibilizar a los hombres y parece motivar a actos similares a otros agresores.
En esta columna anteriormente me sumé a la propuesta que, en días pasados, hiciera Edith Febles sobre salir a las calles portando pancartas con los rostros y los nombres de cada mujer asesinada como un acto de repudio a los asesinatos, y como un acto de concienciación.
Al igual que en otros países, organizaciones que trabajan con temas como el cáncer organizan caminatas en las cuales los caminantes escriben en sus camisetas el nombre de la persona por quienes caminan.
Un intento de hacer mayor conciencia para mantenerse sanos. En el caso de República Dominicana, además de salir a caminar por las víctimas caídas, yo caminaría por mi propia vida.
Aunque hoy no seamos víctimas de violencia de género, no sabemos que nos depara el futuro. Recuerdo el caso en Santiago de los Caballeros donde hace algunos años un hombre bañado con combustible llegó al centro laboral de la mujer que estaba enamorado, pero con quien nunca llegó a concretar una relación; ese hombre se incendió y abrazó la mujer para morir al mismo tiempo; razón por la cual siempre pienso que debemos concienciar más y más a nuestra sociedad.
“Sabemos de hoy, pero no sabemos de mañana” dice el adagio.
Es preciso buscar nuevas estrategias que ayuden a crear una nueva conciencia para una sociedad más digna y segura, donde verdaderamente todos tengamos las mismas oportunidades de vivir, a diferencia de ahora, cuando vivir es prácticamente un privilegio más que un derecho.
