Toño Rosario revela que fue albañil antes de triunfar en el merengue: “Mi mamá sabía que tenía esa chispa”

Toño Rosario revela que fue albañil antes de triunfar en el merengue: “Mi mamá sabía que tenía esa chispa”
Toño Rosario revela que fue albañil antes de triunfar en el merengue: “Mi mamá sabía que tenía esa chispa”

Antes de convertirse en una de las figuras más reconocidas del merengue dominicano, Toño Rosario trabajó como albañil. Mucho antes de los grandes escenarios, los éxitos y el reconocimiento internacional, su madre ya había descubierto en él una chispa especial para la música.

Hoy, con más de 45 años de trayectoria artística, el intérprete asegura que no contempla el retiro. Por el contrario, mantiene intacto su entusiasmo por la música y se prepara para reencontrarse con el público puertorriqueño en un espectáculo que promete merengue, baile y sorpresas.

“El que es artista de verdad nunca piensa en retirarse. Mi vida es fantástica; estoy contento, alegre y agradecido. Los latinos y tanta gente nos han dado mucho amor”, expresó Rosario al hablar de su carrera y del cariño recibido durante décadas.

Pero antes de dedicarse por completo a la música, su vida era muy diferente.

“Antes era albañil, pero mi mamá sabía que yo tenía esa chispa para cantar”, recordó.

De albañil a figura del merengue

Su historia musical comenzó junto a sus hermanos en Los Hermanos Rosario, agrupación con la que contribuyó a llevar el merengue dominicano a escenarios internacionales.

Tiempo después emprendió su carrera como solista y construyó una identidad artística propia, caracterizada por su particular voz, energía, carisma y una imagen que lo ha convertido en uno de los personajes más reconocibles del género.

Más de cuatro décadas después, Rosario continúa defendiendo el merengue y dejando claro que aún tiene deseos de permanecer sobre los escenarios.

Puerto Rico, su segunda casa

El artista regresará a Puerto Rico el miércoles 25 de noviembre, para presentar el espectáculo “El Cuquito Galáctico” en el Coca-Cola Music Hall, en San Juan.

La visita servirá también para promocionar “La Chiflera”, un merengue festivo en el que recurre al humor y al doble sentido para contar una historia de celos y coqueteo.

La relación de Toño Rosario con Puerto Rico va mucho más allá de la música. Según ha contado, fue allí donde recibió uno de los apodos que terminaría acompañándolo durante su carrera: “El Cuco”.

A ese cariño del público boricua se suma un vínculo personal. Su esposa, Yari, es puertorriqueña y ambos mantienen una relación desde 1997.

Con más de 45 años de música, Rosario continúa mirando hacia adelante. Aquel joven que un día trabajó como albañil encontró finalmente en los escenarios su lugar y, por ahora, no tiene intención de abandonarlos.

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Agencias