Biometría civil

Los sistemas de investigación criminal llegan a ser tan importantes gracias a que desarrollan grandes sistemas de identificación, algunos de los cuales les llaman policiales.

Pero existe una biometría civil, la cual se puede incorporar a la vida cotidiana, para mejorar la calidad de las tareas consultivas, fiscales, en general.

Un sistema de identificación biométrico es un proceso de búsqueda, que mediante métodos altamente comprobados en las ciencias exactas sirve para clasificar, almacenar información, haciendo más sencillo este proceso de identificación de individuos y objetos, mediante huellas y marcas simétricas.

La simetría en el universo humano tiene múltiples modalidades y una de ellas -a la que nos vamos a referir–, es la biometría, por tener grandes funciones civiles. La biometría es una tecnología emergente.

La razón de la biometría es múltiple. Es a la vez un método mensurativo o estadístico, y una forma automatizada de identificación que analiza las características humanas para autentificar personas o datos de ellas.

Su estudio se extiende desde las leyes de la herencia, la genealogía de la estadística familiar, la identificación de individuos, mediante documentos, firmas, rostros, huellas, voz, patrones biométricos del iris; control de acceso físico y lógico a identidades, lectura y reconocimiento de objetos; identificación automatizada, autenticación biométrica de rostro (biometría facial) utilizando foto fija o vídeo, autenticación de documentos oficiales por medio de equipos especiales para la creación de expedientes electrónicos de clientes o empleados, autentificación biométrica avanzada de voz asociada con tecnologías y servicios que permite a las organizaciones implementar comunicaciones y aplicaciones web seguras.

Los aspectos técnicos de las modalidades biométricas son irrefutables, tanto en el reconocimiento, comparación y registro de esos patrones; las grandes industrias del mundo han creado su propio mercado biométrico para controlar su tecnología.

Pero en clave de nuestro país, está la biometría civil, que tenemos que hacerla despegar.

En nuestro registro civil, en los datos de la JCE, en los archivos policiales, en los aeropuertos, las aduanas, y en industria, para optimizar la seguridad industrial.

El país no tiene un sistema terminado de huellas digitalizadas, es por eso que nos sentimos motivados a recomendar que en el próximo certamen electoral de 2016, el gobierno declare obligatorio el sufragio con fines de capturar los datos biométricos de las huellas de todos los ciudadanos.

En lo inmediato, se pueden reportar robos, solicitud o pérdida de marbete, en general; con el uso de la huella dactilar, se puede tramitar un sinnúmero de diligencias, que requieren ciertos requisitos sobre la identidad y sobre ciertos hechos que matizan la burocracia de las instituciones públicas.