José Báez Guerrero
José Báez Guerrero

Un logro nacional poco celebrado es la reducción de la tasa de informalidad en los negocios y el empleo, de más de 56 % hace varios trimestres a menos de 53.5 %, una mejora de casi tres puntos porcentuales.

El Banco Central y la OIT indican que un 46.5 % de los empleados dominicanos trabaja en empresas formales. Este porcentaje es mejor en casi dos puntos porcentuales que el promedio de 45 % de trabajadores formales de Latinoamérica, según el Banco Mundial.

En Asia y África, la informalidad promedia un 79 % mientras en Europa es menor al 10 %. Hay pues una relación directa entre la prosperidad nacional y regional con el grado de formalidad en la economía. La mayor concentración de irregularidad laboral dominicana se observa en el comercio, la construcción y la agricultura, aunque el servicio doméstico los supera con una informalidad mayor al 94 %.

Los domésticos son cerca de 250,000, menos del 5 % de la fuerza laboral dominicana. Aun así, contrario a la sabiduría de Pareto, los mayores esfuerzos del Ministerio de Trabajo –dócil ante presiones foráneas— son para obligar a la formalización de esta minoría; sin ningún éxito notable, pues impone obligaciones a los empleadores y los empleados de difícil aplicación por el alto desempleo entre quienes no califican para mejores plazas. El Banco Mundial sugiere que la informalidad se reduce sólo con reformas sistémicas.

Debemos elevar la capacitación del capital humano, supervisar mejor las normas laborales y atraer a la seguridad social a los informales. La frase clave del informe del BM es “la creación sostenible de empleos de calidad depende de un sector privado dinámico, capaz de invertir, innovar, crecer y generar oportunidades a gran escala”.

Por eso insisto: el Gobierno debe potenciar un más rápido crecimiento del sector privado en vez de hipertrofiar las nóminas estatales y las ayudas y subsidios sociales indiscriminados, que perpetúan la pobreza, pero no crean riqueza. Aunque realmente vamos bien; deberíamos ir muchísimo mejor.

Sobre el autor

José Báez Guerrero

Abogado, periodista y escritor dominicano.