¿Baja el espectáculo?
La clasificación temprana de un equipo al Round Robin, como ocurrió con los Tigres del Licey esta temporada, tiene como consecuencia una baja en la calidad de juego que exhibe, quizá bajo el dicho de que “el que venga atrás que arree”, o “yo ya llegue, los demás que hagan lo que tienen que hacer”.
Los Tigres no han mostrado ni en señas el juego agresivo que presentó cuando obtuvieron 11 victorias al hilo para obtener el pase a la final. Ha sido todo lo contrario, han perdido juegos dando muestras de que ya no tienen velas en ese entierro, y que en lo adelante “que entre el mar”, que ya llevaron su nave a puerto seguro.
Esa situación no es nueva, desde hace años se viene hablando que en la pelota nuestra se pierde seriedad cuando se baja la guardia para favorecer con la formación de jugadores menos experimentados, con el objetivo de favorecer a un equipo al que es más fácil derrotar.
Es muy difícil de probar, pero si se baja la guardia en forma estrepitosa, al punto que hasta los “mamandos” pueden percibirlo. El alegato más socorrido, es preservar en condiciones a los jugadores más importantes, evitando posibles lesiones.
leídas
