ROMA.-La presidenta Michelle Bachelet aseguró el jueves que Chile no es un país corrupto sino que ha habido algunos casos aislados y prometió que no volverán a ocurrir. “
La diferencia de Chile con otros países es que cuando hay un problema, de inmediato buscamos una solución y una respuesta para que nunca más vuelvan a suceder”, expresó en una conferencia conjunta con el primer ministro de Italia, Matteo Renzi.
Insistió en que Chile no es un país corrupto sino que hay casos de corrupción, a los que calificó de “intolerables” y sostuvo que “tenemos una agenda muy potente que nos va a permitir cerrar cualquier brecha para evitar que este tipo de cosas vuelva a suceder”.
Renzi coincidió con Bachelet en que la corrupción es un problema global, que “también afecta a Italia”. Tanto Bachelet como Renzi calificaron de excelentes las relaciones entre ambos países y el líder italiano dijo que espera viajar en los próximos meses a Chile.
En una entrevista publicada el jueves por el diario La Republica, Bachelet había admitido que “hemos tenido caso recientes muy graves que han afectado a mi gobierno y han sido muy dolorosos para mí”.
Uno de esos casos fue un negocio de especulación inmobiliaria realizada por el hijo y la nuera de la mandataria, por lo que la pareja es investigada judicialmente por supuesto tráfico de influencias y uso de información privilegiada.
También había destacado la solidaridad de Italia durante la dictadura militar chilena (1973-1990) al iniciar su visita a este país, que prevé una audiencia con el papa Francisco.
“Italia apoyó por años la lucha por el retorno de la democracia en mi país”, expresó la mandataria al inaugurar una placa en la que fue la sede de un comité de solidaridad con los perseguidos en Chile, en el centro de Roma.
El comité Chile Democrático, “nombre que en ese momento representaba un sueño para mi patria, fue la única instancia en el mundo donde estuvieron representados todos los partidos chilenos que se oponían a la dictadura”, dijo.
“En esta oficina empezó el trabajo unitario, generoso, que junto a la lucha en Chile nos permitió reencontrar la senda de la libertad y la justicia”, afirmó.
El expresidente italiano Giorgio Napolitano rindió por su parte “honor a los chilenos que, desde el exilio, continuaron a combatir para poner término a una dictadura que duró tantos años”. A Napolitano se le quebró la voz cuando recordó que Bachelet había estado detenida y torturada y había “sufrido duramente esa terrible experiencia”.
Massimo D’Alema, ex primer ministro de Italia, señaló a The Associated Press que “Italia tuvo un largo período de solidaridad y cercanía con Chile en que tuvimos una gran colonia de antifascistas chilenos, como el ex secretario general de la OEA José Miguel Insulza”.
Bachelet asistió después a un encuentro con el grupo folk chileno Inti Illimani Histórico cuyo director, Horacio Salinas, le regaló al alcalde de Roma la partitura de la pieza que compuso llamada “El mercado del Testaccio”.
El encuentro fue justamente en ese mercado, en uno de los barrios más hermosos y típicos de Roma. “La partitura es una mezcla de la música chilena e italiana, donde vivimos el exilio durante muchos años”, dijo Salinas a AP.
La mandataria chilena será recibida el viernes por el papa Francisco, el sábado participará de la Conferencia de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el sábado asistirá en Milán a la Feria Internacional, desde donde viajará ese mismo día a París.