¡Avanzamos!

José Báez Guerrero
José Báez Guerrero

Me alegra que el informe de este año del V-Dem Institute, de la Universidad de Gotenburgo en Suecia, que estudia y compara los avances o retrocesos democráticos en el mundo, confirme lo sabido: República Dominicana es uno de los principales ejemplos de mejoras institucionales para fortalecer los procesos democráticos. En muchos otros países viene produciéndose un penoso retroceso.

Los avances de la democracia dominicana nunca complacen ni satisfacen a la oposición, empeñada en una cerrazón que contraría casi todo esfuerzo de concertación, no sólo ahora, sino desde hace muchas décadas, sin importar quiénes estén arriba o abajo.

Por eso es que ponemos tanto asunto a lo que digan sobre nosotros los extranjeros, una muestra de un rasgo del carácter dominicano: la procura de validación o reconocimiento foráneo, una maña en que Peña Gómez fue medallista olímpico. El Democracy Report 2026 revela que “la democracia ha retrocedido a niveles de 1978, con más autocracias que democracias y con cerca del 74 % de la población mundial viviendo bajo regímenes no democráticos”. Sin embargo, República Dominicana se destaca como notable excepción por ser uno de pocos países que mejoran la calidad de su sistema político.

El instituto sueco resalta la fortaleza de la estabilidad y el progreso dominicano. Sin embargo, estimo que los políticos de todos los partidos deben procurar que estas mejoras institucionales vayan parejas con cambios de actitud sobre cómo politiquear.

El afán de ver al Estado como la salvación de sus fracasos profesionales, empresariales o personales, no debe sustituir los consensos mínimos que estimulen la cooperación en procura del buen común y la coordinación efectiva de ese esfuerzo. Mientras tanto, ¡qué bueno que siguen llegando reconocimientos de nuestras bondades!