La cifra de estudiantes afectados tras consumir leche con chocolate del desayuno escolar en el centro educativo Fernando Valerio, en Villa González, provincia Santiago, aumentó de 22 a 68, según informó el director del plantel, Wilfredo Cabrera.
A los estudiantes se suma una docente, para un total de 69 personas que presentaron algún tipo de malestar.
De acuerdo con Cabrera, los primeros síntomas comenzaron aproximadamente una hora después de que se inició la distribución del producto.
La leche comenzó a repartirse alrededor de las 8:30 de la mañana y entre las 9:15 y 9:30 los niños comenzaron a presentar dolor o malestar estomacal, vómitos y, en algunos casos, diarrea.
Ante la situación, el personal del centro recurrió al sistema de emergencias 911 para trasladar a los menores a un centro de salud.
“Ayer tuvimos 24 niños”, explicó inicialmente Cabrera, quien posteriormente indicó que un nuevo levantamiento realizado este miércoles permitió identificar a otros estudiantes que habían regresado a sus hogares y cuyos padres tuvieron que llevarlos a recibir atención médica.
Suspenden entrega de la leche
El director explicó que el centro suspendió inmediatamente la distribución del producto y comunicó la situación al suplidor.
Posteriormente, el director distrital correspondiente también dispuso la suspensión de la entrega de la leche con chocolate hasta nuevo aviso.
Mientras se determina qué provocó los malestares, equipos del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) y del Ministerio de Salud Pública acudieron al centro educativo para investigar el caso.
Además de la leche con chocolate, las autoridades también evalúan otro alimento que acompañaba el desayuno escolar, identificado como coconete.
La leche llegó temprano al centro
Cabrera explicó que el producto llegó al plantel entre las 6:00 y 6:20 de la mañana, mientras que su distribución comenzó aproximadamente a las 8:30.
El centro cuenta con un freezer para refrigerar los alimentos, aunque el director explicó que una parte del producto es colocada en un carrito para llevarla directamente a las aulas mientras otra permanece refrigerada.
Según Cabrera, cuando la leche fue entregada a los estudiantes se sentía fría y no presentaba signos visibles de descomposición.
Sin embargo, los malestares posteriores llevaron al centro a suspender su distribución.
Hasta la mañana de este miércoles, ninguno de los estudiantes permanecía ingresado, según informó el director, quien destacó la rápida atención recibida en el hospital.
El caso continúa bajo investigación para determinar si existe una relación entre el consumo del producto y los síntomas presentados por los estudiantes.