Arrancando el año 2015

Frederich E Berges
Frederich E Berges

Comenzando un nuevo viaje alrededor del sol que llamamos año calendario, nos vienen 365 nuevos días que han de ser sumamente interesantes para el futuro devenir del país.

Pero en vez de intentar convertirnos en predictor, prefiero usar este espacio para motivar al lector a considerar de qué manera utilizará el año por venir para hacer en 2015 un mejor mundo, una mejor comunidad, una mejor familia.

Como todo proceso analítico, lo primero es registrar la conciencia, hurgando en su memoria si se es fiel observador de las leyes naturales, condición básica para ese mundo mejor.

Con ello nos referimos al cuido del medio ambiente, las aguas, el suelo, los bosques, el medio urbano, respecto de la contaminación visual como de la auditiva.

¿Soy irrespetuoso e indiferente al uso de las aguas; al manejo de los deshechos y la basura; contamino o limpio mi medio? Preguntas que todos nos tenemos que hacernos.

La segunda reflexión tiene que ver con la observación de la ley, y las contribuciones para hacer de nuestra comunidad un ámbito mejor.

¿Pago mis impuestos, respeto la ley o soy evasor; actúo con justeza, abuso o concilio? ¿Observo el debido cuidado de los reglamentos de la buen vecindad, a sabiendas que mis derechos cesan donde comienzan los del prójimo?

Finalmente, mirémonos en el seno de nuestras familias. ¿Apoyo a mi pareja, en buenas y malas: estoy atento a los reclamos, quejas y sueños de mis hijos; tuve compasión y cuido para mis mayores? ¿Fui íntegro en mis decisiones, fiel a mi conciencia y las buenas normas de conducta civilizada?

Ojalá todas las respuestas sean positivas y que la actitud de cada uno de nosotros sea una contribución para un feliz 2015. Solo con el accionar individual por parte de todos es que tendremos una mejor sociedad, y por ende un mejor país.