Aprender de los demás

Laidy Reyes

Siempre he sido abanderada de la observación… de mirar con ojos críticos y la regla de “tomar y dejar” es más que una forma de vida en mí.

Entiendo que al mirar a nuestro alrededor, con detenimiento, mente abierta y sin prejuicios, podemos aprender mucho… y esto nos lleva, indefectiblemente, a ser mejores personas.

Mirar y escuchar nos da la oportunidad de aprender de los errores de otros y de la misma manera valorar los aciertos y tenerlos como guía… sin importar su edad, el ser humano es una esponja que tiene la capacidad de absorber, tanto lo bueno como lo malo, que le rodea.

Escoger lo último sería de tontos, pero cada cabeza es un mundo.

Sin embargo, correr la voz sobre lo importante que es prestar atención y como dice el refrán “aprender en zapato ajeno” es menos doloroso y más provechoso para la paz mental, profesional y espiritual. Si pusieramos esto en práctica estoy segura que nuestros resultados serían mejores.

Ver como muchos dicen “si a él le funciona, a mi también”, pero aplicable a las acciones incorrectas es como ver como un barco se va hundiendo poco a poco.

Mirarnos en el espejo ajeno, sólo con la intención de aprender, al mismo tiempo que somos multiplicadores de lo bueno y correcto, es ser inteligente, pues estamos optimizando nuestros recursos y energías.

En síntesis, ser multiplicadores de acciones positivas y resaltar los valores debería ser una norma.