Santo Domingo, RD. – Unas 57 escuelas identificadas con riesgos estructurales no serán utilizadas y sus terrenos podrían dar paso a nuevos proyectos educativos, mientras el Ministerio de Educación se alista para la entrega de 1,500 nuevas aulas durante el presente año escolar.
Así lo informó Roberto Herrera, director de Infraestructura Escolar del Ministerio de Educación, quien aseguró que la institución también proyecta concluir el año con una evaluación nacional de la vulnerabilidad estructural de los planteles educativos.
Según explicó, la seguridad de los estudiantes y docentes ha puesto bajo revisión la infraestructura escolar del país. De los aproximadamente 7,800 planteles que están bajo responsabilidad de la Dirección de Infraestructura Escolar, 57 fueron identificados como vulnerables ante un eventual terremoto, por lo que se decidió que no fueran utilizados para impartir docencia.

Herrera ofreció estas declaraciones durante una entrevista en el programa El Día, de Telesistema 11.
El funcionario agregó que se trata principalmente de edificaciones antiguas que presentan condiciones estructurales que podrían representar un riesgo durante un movimiento sísmico.
Entre las deficiencias detectadas figuran las denominadas columnas cortas, una condición que, ante un terremoto, puede provocar fallas graves en las estructuras.
“Esos 57 eran graves”, explicó Herrera al referirse a los planteles que fueron retirados del uso educativo.
Serán demolidos y sustituidos
Los planteles que no están en condiciones de ser utilizados pasarán a formar parte de un proceso de planificación para determinar qué tipo de infraestructura deberá construirse en esos terrenos.
Herrera explicó que los casos ya fueron remitidos al área de planificación del Ministerio de Educación, que deberá determinar si corresponde construir nuevos centros, ampliar la infraestructura existente o desarrollar otro tipo de proyecto educativo.

La decisión también dependerá de la matrícula y de las necesidades de cada comunidad, debido a que algunas zonas pueden requerir más aulas, mientras otras ya cuentan con capacidad suficiente.
El funcionario señaló que algunos de los terrenos de las escuelas vulnerables podrían aprovecharse para levantar nuevas edificaciones.
El cierre de estos planteles impactó una capacidad aproximada de 375 aulas, cuyos estudiantes fueron redistribuidos hacia centros cercanos o incorporados a proyectos de ampliación.
42 planteles serán reforzados
No todas las escuelas que presentan vulnerabilidades serán demolidas.
Herrera informó que 42 planteles se encuentran actualmente en proceso de contratación y reforzamiento, luego de que estudios técnicos determinaran que pueden ser intervenidos.
El funcionario explicó que reforzar una estructura existente es un proceso más complejo que construir un edificio nuevo, debido a las características y condiciones de cada edificación.
Además, anunció que la Dirección de Infraestructura Escolar trabaja en un censo técnico nacional para evaluar la vulnerabilidad estructural de todos los planteles.
Para esta tarea fueron contratadas 10 empresas y se prevé la participación de más de 500 técnicos, con el objetivo de determinar cuáles centros necesitan reforzamiento, mantenimiento u otro tipo de intervención.
La meta es completar antes de finalizar el año una evaluación nacional que permita conocer el estado estructural de los planteles educativos.
Más de 1,200 aulas construidas
Mientras se revisan las condiciones de las escuelas existentes, Educación también avanza en la construcción de nuevas aulas.
Herrera informó que la institución estableció como meta entregar alrededor de 1,500 nuevas aulas durante este año, de las cuales 1,216 ya estaban construidas al momento de la entrevista.

El funcionario recordó que durante el año anterior fueron entregadas 1,135 aulas.
Dentro de los proyectos en marcha también se contempla la construcción de aproximadamente 200 nuevas aulas para el nivel inicial, como parte de la ampliación de la cobertura para niños a partir de los tres años.
Intervención de más de 1,400 planteles
La revisión de la infraestructura no se limita a las estructuras vulnerables. Herrera explicó que inicialmente fueron identificados 1,345 planteles que requerían intervención por diferentes problemas de mantenimiento.
Los trabajos incluyen reparación de filtraciones en los techos, baños, drenajes, sistemas eléctricos, plomería, pintura y terminaciones, además de la construcción de verjas perimetrales y techados para canchas.
De acuerdo con el funcionario, ya se han intervenido aproximadamente 1,454 planteles, aunque todavía permanecen centros pendientes de trabajos.
Para acelerar las labores se implementó el denominado Plan 24/7, que permite a las empresas contratistas trabajar fuera del horario de clases, incluyendo jornadas nocturnas y fines de semana.
El reto: pasar del mantenimiento correctivo al preventivo
Herrera reconoció que el mantenimiento de los aproximadamente 7,800 planteles constituye una tarea permanente.
La prioridad actual es completar las reparaciones pendientes para pasar progresivamente de un modelo de mantenimiento correctivo a uno preventivo, que permita detectar y solucionar las deficiencias antes de que se conviertan en problemas mayores.
El funcionario sostuvo que la meta no es únicamente construir nuevas escuelas, sino garantizar que las existentes permanezcan en condiciones adecuadas para estudiantes, profesores y comunidades.
Mientras tanto, los 57 planteles identificados como estructuralmente vulnerables permanecen fuera de servicio, a la espera de que el Ministerio de Educación determine el futuro de sus terrenos y defina los nuevos proyectos que permitirán sustituir su capacidad educativa.