Amagar y no dar
“Amagar y no dar”, fue una guaracha, ahora bautizada como “salsa”, que popularizó Jhonny Ventura en la década de 1970, y que a pesar del tiempo, todavía mantiene vigencia.
Y en eso de “aguajes”, como es el amagar y no dar, se mantiene a la mayoría de la sociedad dominicana en un verdadero letargo, dando un pasito adelante y uno para atrás, es decir, siempre en el mismo sitio, sin avanzar un ápice.
Fíjense el tiempo que se tiene bregando para que se ponga en operación el Albergue Olímpico, y cada vez que se habla de la inacción de las autoridades deportivas, inmediatamente se informa que “se inaugurará en los próximos días”, lo que no sucede, porque no se ha tenido el más mínimo interés en esa obra.
En ese ir y venir ya han pasado 20 años, y nada de nada, todo ha sido allante y mucho bulto, lo que ya es una costumbre que han popularizado los políticos, una clase que cada día afila más las uñas para dar zarpazos .
Ese “ amagar y no dar” se mantendrá vigente hasta que la sociedad no se decida a exigir sus derechos, por la vía que considere más adecuada, o haga suyo otro estribillo de la guaracha: “un pellizquito y mandarse a juir” .
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