Alto nivel de vulnerabilidad preocupa a expertos ante posible terremoto en RD
- Escuelas, hospitales, edificaciones habitacionales y estatales, registran riesgos y condiciones que ponen en juego la vida humana
- Experto vinculado al Programa de Desastres de la NASA, advierte que dada la situación del tránsito en SD, las actividades podrían paralizarse
Santo Domingo.-Santo Domingo.- Como preocupante se puede definir la alta vulnerabilidad que registra el país ante un eventual terremoto de gran magnitud, como los recién ocurridos en Venezuela, Colombia y Panamá, debido a las fallas de importantes estructuras escolares, hospitales, puentes, edificios habitacionales y gubernamentales, centros comerciales, y el caos en el tránsito, especialmente en Santo Domingo.
Por citar algunos ejemplos de la situación de inseguridad, basta mencionar que unas 6 mil escuelas están en riesgos sísmicos porque no fueron construidas conforme a las normas estructurales; encontrándose que de 187 hospitales el 70 por ciento de ellos no estaría disponible para servicio en caso de terremoto.
De igual modo, de unas 3 mil 637 edificaciones evaluadas entre el 2004 y el tercer trimestre del 2026, un 80 por ciento presenta algún nivel de vulnerabilidad, de acuerdo con inspecciones hechas por la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructuras y Edificaciones (ONESVIE), según Leonardo Reyes Madera, director.
Durante la conferencia “Prevención 360: Cuando la Tierra Tiembla”, a la que asistió la vicepresidenta de la República Raquel Peña, y donde estuvieron como expositores principales Ashley Morales Cartagena, vice presidenta del Earthquake Engineering Research Institute (EERI), así como Charles Huyck, cofundador y vicepresidente ejecutivo de ImageCat, quien ha liderado proyectos de investigación vinculados al Programa de Desastres de la NASA, estos expertos detallaron los posibles riesgos que acechan al país.
En la actividad, auspiciada por el Grupo SIN que presiden Alicia Ortega y Fernándo Hasbun, los especilistas abordaron la prevención, cómo prepararse antes, durante y después de un terremoto.
Aspectos críticos que ponen en peligro a la población
Para Ashley Morales Cartagena, catedrática de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), la vulnerabilidad a nivel de las estructuras, siempre ha estado vinculada a las escuelas y a los hospitales.
“Y, obviamente, ese sector de viviendas informales, la autoconstrucción que tenemos que alcanza un 70 por ciento, según estudios hechos en sodosísmica y demás instituciones, entonces, cuando vemos desde la parte estructural todas esas edificaciones previas al código, sin ingeniería, todos nos preocupamos. Sin embargo, el eslabón perdido también es la parte humana”, reflexionó Morales.
De ahí que ella ve que se tiene una vulnerabilidad funcional como país, y no se está consciente del riesgo sísmico existente. Refirió que se han tenido temporadas, como en los pasados terremotos, luego vienen otros eventos que llaman la atención, otro eslabón, el más importante es la parte humana y el hecho de que la gente sepa cómo responder.
Caos vial paralizaría actividades
Tras coincidir en los elementos de riesgos que se observan en el territorio, Charles Huyck, con más de 30 años de experiencia en análisis de amenazas como terremotos, huracanes, inundaciones e incendios forestales, tiene el tema vial como su mayor preocupación en el caso de Santo Domingo.
“Me ha impresionado en esta semana que he estado acá, y viene siendo observar los problemas viales en cuanto al tránsito, pues, si hay algún desastre, y de repente falla el sistema vial, hay problemas, porque todo llega a paralizarse”, advirtió Charles Huyck.
El segundo aspecto que le preocupa son las estructuras gubernamentales, ya que, si los edificios del gobierno terminan destruyéndose o siendo afectados, el gobierno no puede funcionar, entonces también provoca un gran problema.
En las conferencias desarrolladas en el auditorio de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), también participó Osiris de León, ingeniero especialista en geociencias y sismicidad, quien es presidente de la Comisión de Supervisión de Infraestructuras Públicas ante el Cambio Climático, y quien al cerrar el ciclo de conferencias resaltó el gran esfuerzo que cada año realiza el Grupo SIN que organiza ese tipo de actividades para poner en contexto la realidad sísmica de República Dominicana y aprender sobre los efectos de los terremotos en función de los tipos de suelos, quedando claro los daños en estructuras vulnerables construidas sobre suelos blandos.
Alicia Ortega y Fernando Hasbún, como organizadores, destacaron que la idea de ese tipo de eventos es pasar del conocimiento del riesgo a la acción, ofreciendo herramientas para fortalecer la respuesta de las instituciones y las comunidades, ya que estar preparados puede salvar vidas al momento del terremoto.