Alquimia inversa: oro en humo

Frederich E Berges
Frederich E Berges

En la cultura popular, la alquimia es citada como el proceso usado para transformar plomo (u otros elementos) en oro.

La percepción popular sobre los alquimistas, es que eran unos charlatanes que intentaban convertir plomo en oro, y que empleaban la mayor parte de su tiempo elaborando remedios milagrosos y pociones mágicas.

Pero en la República Dominicana se da un proceso de alquimia invertida, o sea aquella en que el oro es convertido en humo, como lo revelan las recientes declaraciones del Ministro de Economía en una reunión del Grupo Corripio, en cuanto que solo este año habrá que destinarse al menos 1200 millones de dólares para subsidiar la entelequia que llamamos sistema eléctrico interconectado.

Y peor aún es que el sostenimiento de la ineficiencia productiva; generación en base a combustibles excesivamente caros; indiferencia frente al necesario aumento de niveles de cobro; y continuidad de los privilegios que otorga el Acuerdo de Madrid, el país ha tenido que agotar sus créditos concertados con PetroCaribe en subsidiar la electricidad, en vez de haber podido utilizar dichos recursos en obras productivas.

Y la alquimia invertida se da cuando ahora, frente al creciente déficit en las finanzas públicas, causadas en origen mayormente por las ineficiencias que imbuye un sistema eléctrico como el nuestro, el presidente Danilo Medina se ve forzado en utilizar los ingresos extraordinarios que le aportan al país las exportaciones de oro, en el humo que sale de las chimeneas de las generadoras eléctricas.

Estas experiencias alquimistas nueva vez nos dan la razón cuando años atrás recomendábamos la declaración de emergencia del sistema eléctrico y la toma de decisiones, perfectamente justificables y legales, que desmarañarían las ventajas irracionales que preservan algunos componentes del sistema eléctrico.

Ya comenzamos el camino de deshacernos de la alquimia; que nada detenga el proceso.