Alex se desmorona
Tras su decisión de retirar la demanda contra Mayor League Baseball y el Sindicato de Peloteros, Alex Rodríguez se desmoronó moralmente ante la opinión pública, que en un momento creyó que era inocente de las acusaciones.
Además, sus acusadores, encabezados por el comisionado Bud Selig, emplearon como pruebas datos que aportaron personajes sin ningún tipo de credibilidad, como el ciudadano cubano Tony Bosch, propietario de Laboratorios Biogénesis, suplidor de sustancias ilegales a varios jugadores, entre ellos Rodríguez.
Al echar atrás la demanda por la suspensión de toda la campaña 2014, Alex tácitamente se declara culpable. Lo que resulta extraño y demuestra que hubo una especie de conspiración contra Alex, fue el sorpresivo retiro ayer por parte de Grandes Ligas de la demanda contra la clausurada clínica, base fundamental del escándalo de dopaje de peloteros, Bosch, otros involucrados y definidos como “chivatos”.
Todo indica que el gran objetivo era Alex Rodríguez, y que los demás fueron sancionados de “refilón”, para no hacer el caso tan evidente.
Lo que si es una realidad, que tras el retiro de la demanda, Alex tácitamente admite su culpabilidad, para dejar mal parado a millones de fanáticos que en un momento creyeron en su inocencia y con argumentos muy sólidos para haber ganado esa batalla.
¡Qué chasco! Alex “cantó como gallo y puso como gallina”, y se podría agregar que “lloró como mujer lo que no supo defender como hombre”. Alex es hoy digno de pena y lástima, y demuestra que las grandes corporaciones como la MLB son estructuras de poder que aplastan a aquellos que las o intentan enfrentarlas.
