Alacrán criollo, una terapia contra cáncer
Santo Domingo.-El alacrán, el alacrán, el alacrán te va a picar…, así reza el estribillo de una canción, que advierte el daño que podría causar este animalito, ajena a que el mismo está a punto de representar una terapia contra el cáncer en las personas.
De ahí la importancia de cuidar de él y otros recursos genéticos o patrimonios nacionales, entiéndase flora y fauna, posibles de ser usados en la farmacología o la agroindustria, que se traducen en bienestar humano.
En una investigación realizada en el país por una firma norteamericana con dos tipos de alacranes criollos se ha determinado que uno de estos tiene propiedades curativas.
La noticia implicará un contrato de comercialización que redundará en la reducción de la pobreza en el país y la salud de la humanidad.
Marina Hernández, encargada de Recursos Genéticos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, al ofrecer esos detalles adelantó que esta entidad trabaja en el reglamento de Acceso de Recursos Genéticos, que establece el contrato en que se toman en cuenta los beneficios de la comercialización derivada del mismo.
La idea es regular, tanto esa especie animal como otras vegetales, terrestres o acuáticos, nativas o endémicas que forman parte de la biodiversidad nacional para que se conserven y multipliquen sin dañar el medio ambiente.
La funcionaria explicó que la República Dominicana firmó el Protocolo de Nagoya sobre el Acceso de Recursos Genéticos y Beneficios Compartidos durante la Asamblea General de Naciones Unidas celebrada en septiembre pasado en Nueva York, a fin de que el bienestar que derive del uso de los referidos recursos se distribuya de forma equitativa entre las naciones que forman parte del Protocolo.
Ese reglamento evita, además, que una vez se patentice un producto hecho con un recurso genético criollo, sea aquí o fuera, este no pueda ser explotado de forma ilegal por otros interesados.
Origen alacranes
Brígido Hierro García, técnico del área de Recursos Genéticos, afirmó que los alacranes abundan en el sur, específicamente en la isla Cabrito, Pedernales y Neyba; viven debajo de troncos, piedras y hojarascas.
Hasta ahora la picadura de estas especies registradas en el país son recuperables. Una hembra puede producir hasta 50 individuos.
Beneficios
Hernández agregó que las informaciones generadas por las investigaciones de cualquier recurso genético pertenecen a su país de origen y dentro de las ventajas está el recibir un por ciento de los beneficios económicos y medicamentos para los dominicanos que padezcan una enfermedad.
