Ahí viene el “cuco”
Quizás por la danza de millones que hubo el pasado 2 de julio, desde afuera, se puede entender que todo es color de rosas y no es así.
Los que están enrolados en esta industria reconocen que lo sucedido este año y lo que pasará el que viene, es el final del actual sistema de firmas abiertas, ya que todos los caminos conducen hacia la creación de un sorteo, como lo quiere el comisionado de las Grandes Ligas, Rob Manfred.
Varios amigos de la industria me comentaron la semana anterior que la señal es clara, ya que los equipos que acostumbran a invertir en Latinoamérica, en especial los Dodgers, que gastaron US$22 millones 550 mil, se aprovecharon al máximo sin importar las sanciones que tendrán que pagar.
Las reglas de Grandes Ligas señalan que los equipos que se pasan del presupuesto asignado son sancionados a pagar la misma cantidad por la que se excedieron, y durante los próximos dos años no pueden firmar a ningún jugador por más de US$300 mil, y como se prevee que a partir de 2017 habrá un draft, entonces esas sanciones cesarán y en lo adelante todos los equipos lucharán en igualdad de condiciones para firmar a los prospectos del mundo como lo propone Manfred.
Es indudable que un draft afectará el mercado de firmas en el país y muchos millones dejarán de llegar.
