Todo gobierno tiene una agenda económica que debe servir como plan maestro y mejorarse de acuerdo con las circunstancias. La volatilidad de numerosas variables afecta directamente a los individuos, las familias y las empresas: impuestos, inflación, tipo de cambio, precios del petróleo y sus derivados, costo de la canasta básica, tarifas de agua y electricidad, telecomunicaciones, transporte y tasas de interés de los préstamos personales y empresariales.
Una agenda económica nacional no puede limitarse, por tanto, a reaccionar ante los problemas del momento. Debe convertirse en una guía permanente de orientación del Estado, capaz de preservar los avances alcanzados, elevar la productividad, consolidar la estabilidad macroeconómica y preparar al país para un escenario internacional caracterizado por conflictos geopolíticos, volatilidad de los mercados energéticos, cambios tecnológicos y mayores exigencias comerciales.
La República Dominicana llega a esta etapa con fundamentos macroeconómicos importantes. El Banco Central reporta que el IMAE creció 4.5 % durante enero-julio de 2026, mientras que la institución proyectaba a finales de julio un crecimiento del PIB cercano al extremo superior del rango de 4.0 %-4.5 % para todo el año. (Banco Central de la República Dominicana)
Pero precisamente porque existen condiciones para crecer, la agenda nacional debe concentrarse ahora en cómo crecer más y mejor, con menor costo fiscal, mayor productividad, mejor calidad de los servicios públicos y una reducción progresiva de los subsidios que no estén focalizados.
1. Elevar el crecimiento
Estimular al sector privado y al empleo debe continuar siendo una prioridad. Para ello es necesario mantener una política monetaria compatible con la estabilidad de precios y una política fiscal que respalde la inversión, sin generar presiones que obliguen posteriormente a aplicar ajustes contractivos.
La coordinación entre las políticas monetaria y fiscal resulta fundamental. No se trata simplemente de gastar más, sino de gastar mejor, privilegiando infraestructura, educación, salud, seguridad, agua, transporte y proyectos capaces de aumentar la productividad.
La economía dominicana demostró durante 2026 una capacidad de recuperación importante. Sin embargo, el crecimiento de 2025 fue apenas 2.1 %, después del 5.0 % registrado en 2024. (Banco Central de la República Dominicana) Esto demuestra que mantener una expansión cercana al potencial requiere algo más que estímulos coyunturales: requiere reformas.
Hay que corregir las situaciones de sobreendeudamiento, fortalecer la inversión pública en zonas de impacto económico y evitar la asunción de riesgos financieros excesivos. También debe revisarse el gasto público corriente, especialmente aquellas partidas de bajo impacto sobre la productividad.
La inversión pública debe tener una evaluación económica más rigurosa. Cada peso destinado a infraestructura debe generar, en lo posible, más actividad económica, empleo, competitividad o bienestar social que el costo de oportunidad de utilizarlo en otro programa.
2. Fortalecer las perspectivas para el mañana
Algunas reformas estructurales continúan pendientes o avanzan con lentitud. Entre ellas se encuentran la seguridad social, el sector agua, la legislación laboral, la educación, el transporte y la reorganización de instituciones que presentan duplicidades.
Estas reformas pueden promover inversiones y productividad, aunque correspondan a sectores diferentes. La agenda debe ser integral.
Particular atención merece el sector energético. Aquí se encuentra uno de los mayores desafíos fiscales de la República Dominicana.
El problema no está principalmente en la transmisión. De acuerdo con datos de CEPAL basados en estadísticas oficiales, las pérdidas técnicas de transmisión fueron de 1.8 % en 2020, 1.8 % en 2021, 1.6 % en 2022, 1.7 % en 2023 y 1.7 % en 2024. La propia ETED informa que el promedio 2021-2024 fue 1.68 %, por debajo del límite regulatorio de 3 %. (Repositorio CEPAL)
El verdadero problema financiero se encuentra principalmente en la distribución, donde las pérdidas han aumentado considerablemente.
Cuadro 1. Pérdidas eléctricas: transmisión y distribución
| Año | Pérdidas transmisión (%) | Pérdidas distribución (%) | Observación |
| 2020 | 1.8 | 33.1 | Fuerte deterioro frente a 2019 |
| 2021 | 1.8 | 32.6 | Distribución continúa elevada |
| 2022 | 1.6 | 32.4 | Mínimo reciente de distribución |
| 2023 | 1.7 | 36.0 | Fuerte incremento |
| 2024 | 1.7 | 37.6 | Nuevo deterioro |
| 2025 | — | 38.8* | Pérdida de energía no facturada; pérdidas totales 42.3 % |
| 2026 ene.-abr. | — | 37.1* | Pérdida no facturada; pérdidas totales 40.1 % |
*La metodología reciente separa energía no facturada y energía facturada pero no cobrada. En enero-abril de 2026 las EDE compraron 6,087.4 GWh y facturaron 3,829.8 GWh; las pérdidas totales, incorporando energía facturada y no cobrada, fueron 40.1 %. (Repositorio CEPAL)
La diferencia es fundamental: no debe atribuirse a la transmisión lo que esencialmente constituye un problema de distribución, medición, fraude, cobranza e infraestructura comercial.
En diciembre de 2025 las pérdidas totales mensuales de las EDE todavía alcanzaban 37.2 %, aunque mostraron una mejoría frente al 38.1 % de diciembre de 2024. (Presidencia Dominicana)
El costo fiscal del problema eléctrico
El tamaño del subsidio demuestra que no se trata solamente de un problema empresarial, sino de un problema macroeconómico.
Cuadro 2. Subsidio al sector eléctrico
| Año | Subsidio ejecutado, RD$ millones |
| 2020 | 34,286.7 |
| 2021 | 55,842.2 |
| 2022 | 99,315.3 |
| 2023 | 84,836.7 |
| 2024 | 106,542.6 |
| 2025 | 107,855.1 |
| 2026, presupuesto | 92,475.8 |
| 2026, ejecutado al 12 de junio | ≈58,836.0 |
Entre 2020 y 2025 el Estado destinó aproximadamente RD$488,679 millones al subsidio del sector eléctrico. Al sumar la ejecución de 2026 reportada hasta junio y el presupuesto restante, el compromiso fiscal continúa siendo extraordinariamente elevado. (Tribuna TV)
El problema es que el subsidio no puede convertirse en sustituto permanente de una reforma de las distribuidoras.
Una política responsable debe establecer metas anuales de reducción de pérdidas, inversión, cobranza y calidad del servicio. Las transferencias presupuestarias deberían estar vinculadas a resultados verificables.
3. Revisar los contratos y el costo de la generación
Es necesario abrir una discusión nacional sobre los contratos de compra de energía eléctrica. No se trata de desconocer compromisos jurídicos legítimos ni de desestimular la inversión privada, sino de determinar si las condiciones económicas siguen siendo competitivas después de los cambios tecnológicos y de los costos actuales de generación.
El mercado actual ofrece una referencia importante. En una licitación reciente de energías renovables, los contratos adjudicados se situaron aproximadamente entre US$0.1060 y US$0.1090 por kWh, con entrada estimada de los proyectos a partir de 2028. (Diario Libre)
Asimismo, en los contratos de largo plazo de Manzanillo, la SIE publicó precios de referencia de US$0.05821/kWh, que después del ajuste por equilibrio económico ascendieron a US$0.06183/kWh. La SIE aprobó un aumento de 7.9 %. (Superintendencia de Electricidad)
Estas cifras deben servir como referencia para revisar contratos antiguos.
Cuadro 3. Referencias de precios de energía contratada
| Modalidad/caso | Precio de referencia US$/kWh | Comentario |
| Manzanillo, oferta adjudicataria | 0.05821 | Precio comparativo monómico |
| Manzanillo, ajustado | 0.06183 | Ajuste por equilibrio económico |
| Nueva licitación renovable | 0.1060–0.1090 | Contratos recientes |
| Punta Catalina, referencia histórica de venta | ≈0.12 | Precio anunciado para su generación |
| Precio medio de compra EDE, 2024 | 0.1510 | Promedio efectivamente adquirido |
| Precio medio de venta EDE, 2024 | 0.1680 | Promedio vendido a clientes |
La comparación revela algo que merece atención: los nuevos contratos renovables pueden contratarse a precios competitivos, mientras el promedio de adquisición de las EDE fue de 15.10 centavos de dólar por kWh en 2024. (ADIE)
Por ello, el Estado debería realizar una auditoría económica integral de los contratos de generación vigentes, clasificándolos por fecha, duración, precio, fórmula de indexación, combustible, pagos por capacidad, cláusulas de revisión y fecha de vencimiento.
No es prudente calificar automáticamente todos los contratos privados como “onerosos”. Algunos fueron suscritos bajo circunstancias tecnológicas y financieras muy diferentes a las actuales. Lo que sí resulta imprescindible es determinar cuáles permanecen por encima de las referencias competitivas actuales y cuáles contienen fórmulas de revisión que deben renegociarse cuando legalmente sea posible.
La política correcta sería renegociar, no romper contratos; transparentar, no politizar; comparar precios, no simplemente denunciarlos.
4. El petróleo y su impacto sobre la economía dominicana
El petróleo representa una vulnerabilidad estructural para la República Dominicana porque el país es importador de hidrocarburos. El Banco Central registró importaciones petroleras por US$4,616.7 millones en 2025, equivalentes aproximadamente al 15.5 % de las importaciones totales de bienes. (Banco Central)
Cuando sube el petróleo se producen simultáneamente varios efectos:
- aumenta la factura de importación;
- se deteriora la balanza comercial;
- suben los costos de transporte;
- aumenta el costo de generación eléctrica;
- suben los costos de producción;
- aumenta la presión sobre el IPC;
- disminuye el ingreso real de los hogares;
- y el Gobierno enfrenta presión para aumentar los subsidios.
Es decir, el petróleo funciona como un impuesto externo sobre la economía dominicana.
La respuesta gubernamental durante 2026 ha sido contener el traslado de esos aumentos al consumidor mediante subsidios.
Cuadro 4. Subsidios a combustibles durante 2026: evolución del choque petrolero
| Período | Subsidio anunciado/acumulado | Efecto económico |
| 7-13 feb. | RD$213.7 millones | Congelamiento de combustibles esenciales |
| 14-20 mar. | RD$1,189.8 millones | Se limita el aumento a RD$5 por galón |
| 4-10 abr. | RD$1,912.0 millones | Congelamiento durante Semana Santa |
| 18-24 abr. | RD$1,153.8 millones | Se absorbe el 100 % del aumento internacional |
| 1 mayo | RD$1,421.4 millones | Se evita mayor traspaso a precios |
| 9-15 mayo | RD$1,657.0 millones | Acumulado: RD$15,434.7 millones |
| 23-29 mayo | RD$1,588.5 millones | Acumulado: RD$18,458.2 millones |
| 4-10 julio | RD$424.5 millones | Reducción de precios |
| 11-17 julio | RD$523.7 millones | Acumulado: RD$21,323 millones |
| 18-24 julio | RD$875.3 millones | Acumulado: RD$22,198.3 millones |
| 1-7 agosto | RD$1,369.3 millones | Acumulado cercano a RD$25,000 millones |
| 15-21 agosto | RD$1,087.9 millones | Acumulado superior a RD$26,000 millones |
| 29 ago.-4 sep. | RD$1,209.1 millones | Acumulado superior a RD$28,000 millones |
| 5-11 sep. | RD$1,294.5 millones | Acumulado superior a RD$30,000 millones |
Las cifras corresponden a anuncios semanales y acumulados publicados por el MICM y la Presidencia; no deben sumarse mecánicamente, porque los acumulados ya incorporan los desembolsos anteriores. A principios de septiembre el Gobierno informó que el programa ya superaba RD$30,000 millones en subsidios durante 2026. (Presidencia Dominicana)
El dato merece una reflexión. El Presupuesto había previsto inicialmente alrededor de RD$12,000 millones para subsidios a combustibles, pero la presión internacional obligó a multiplicar esa previsión. Para mayo el acumulado ya había superado la asignación original para todo el año. (Periódico elCaribe)
El subsidio protege al consumidor, pero no elimina el costo
El subsidio cumple una función social evidente: evita que el incremento internacional llegue inmediatamente a la gasolina, el gasoil y el GLP. Pero fiscalmente el costo no desaparece; simplemente cambia de lugar: sale parcialmente del bolsillo del consumidor para entrar en el presupuesto nacional.
Esta política puede justificarse ante un choque temporal y extraordinario, pero no debe convertirse en una estructura permanente.
Una fórmula más eficiente sería utilizar un mecanismo de bandas: subsidio mayor cuando el precio internacional supera determinados umbrales y reducción progresiva cuando el petróleo vuelve a niveles normales.
También debería publicarse mensualmente el costo fiscal del subsidio por producto, galón subsidiado, precio internacional de referencia y diferencia cubierta por el Estado.
5. Trabajar juntos para el futuro
El impacto de la asincronía de las políticas públicas disminuye la efectividad del Estado y termina afectando la calidad de vida.
La República Dominicana debe reforzar la capacidad de resistencia de su sistema monetario y financiero, al mismo tiempo que profundiza la integración comercial regional.
El país posee ventajas importantes: turismo, zonas francas, minería, remesas, servicios, manufactura y una posición geográfica favorable frente al mercado estadounidense.
Pero esas ventajas deben convertirse en mayor productividad.
El crecimiento no puede depender exclusivamente del consumo, las remesas, el turismo o los ciclos de inversión. Necesitamos aumentar la productividad del trabajo, la incorporación tecnológica, la capacitación laboral y la competitividad de las pequeñas y medianas empresas.
6. Nueva prioridad: disciplina fiscal y calidad del gasto
La agenda nacional debería incorporar como cuarto punto la disciplina fiscal.
La sostenibilidad fiscal no significa necesariamente reducir el gasto público. Significa conseguir que cada peso gastado tenga una justificación económica y social.
El Gobierno debe establecer una regla clara para los subsidios: todo subsidio permanente debe tener una fuente permanente de financiamiento y una fecha de revisión.
El caso eléctrico es el ejemplo más evidente. Si se destinan más de RD$100,000 millones anuales para cubrir pérdidas, debe preguntarse cuánto de ese dinero podría destinarse a hospitales, escuelas, agua, transporte o infraestructura.
El mismo criterio debe aplicarse a las exoneraciones tributarias, incentivos sectoriales y transferencias.
La discusión fiscal debe pasar de cuánto recaudar a qué estructura tributaria permite recaudar más con menor distorsión económica.
7. Nueva prioridad: productividad, innovación y exportaciones
La quinta prioridad debe ser aumentar la productividad.
La República Dominicana necesita pasar de una economía que crece principalmente por acumulación de factores a otra que crezca cada vez más por productividad.
Esto supone acelerar la digitalización de las empresas, ampliar la formación técnica, estimular la investigación aplicada, facilitar el financiamiento de las pequeñas empresas y reducir los costos logísticos.
La política comercial también debe mirar hacia nuevos mercados.
El nearshoring ofrece una oportunidad extraordinaria. La cercanía con Estados Unidos, el DR-CAFTA, las zonas francas y la experiencia exportadora colocan al país en una posición favorable.
Pero para aprovecharla se requiere electricidad confiable, puertos eficientes, carreteras, agua, conectividad digital y capital humano.
La política energética, por tanto, no es solamente una política de electricidad: es una política de competitividad nacional.
El desafío climático
Los golpes ocasionados por el cambio climático constituyen otra amenaza para las finanzas públicas.
La República Dominicana está expuesta a huracanes, inundaciones, sequías y otros fenómenos que pueden destruir infraestructura y afectar la producción agrícola, el turismo y las viviendas.
El Fondo Fiduciario para el Alivio y Contención de Catástrofes del FMI, conocido como CCRT, proporciona alivio del servicio de deuda a países elegibles afectados por desastres de gran magnitud. Sin embargo, la República Dominicana no debe construir su estrategia suponiendo que este tipo de mecanismos sustituirá la prevención nacional. (Presidencia Dominicana)
La prioridad debe ser crear fondos nacionales de contingencia, seguros catastróficos, infraestructura resistente y mecanismos de protección fiscal.
Perspectivas de crecimiento: 2027-2028
La economía dominicana tiene condiciones para regresar a una trayectoria cercana a su potencial.
El Banco Central proyectaba en julio que el crecimiento de 2026 podría situarse cerca del extremo superior del rango de 4.0 %-4.5 %. (Banco Central de la República Dominicana)
Las proyecciones del FMI disponibles en su escenario de abril de 2026 son algo más prudentes: 3.7 % para 2026, 4.4 % para 2027 y 4.7 % para 2028. (YCharts)
Cuadro 5. Perspectiva macroeconómica
| Año | Crecimiento real del PIB | Lectura |
| 2025 | 2.1 % | Desaceleración |
| 2026 | 4.0 %-4.5 %* | Recuperación |
| 2027 | ≈4.4 % | Expansión moderada |
| 2028 | ≈4.7 % | Aceleración gradual |
*Rango señalado por el BCRD en julio de 2026; el FMI proyectaba 3.7 %. (Banco Central de la República Dominicana)
Para efectos de planificación nacional, mi escenario base sería un crecimiento de aproximadamente 4.4 % en 2027 y 4.7 % en 2028, siempre que no ocurra una nueva escalada energética o financiera internacional.
Esto permitiría recuperar progresivamente el ritmo de crecimiento compatible con el potencial de la economía, pero no debe confundirse crecimiento con desarrollo.
La meta debe ser que el crecimiento genere mayor ingreso real, empleo formal, productividad y bienestar.
Conclusiones
La República Dominicana necesita una agenda económica que supere la coyuntura.
Primero, crecer debe seguir siendo una prioridad, pero acompañado de productividad. El país no puede conformarse con crecer a tasas suficientes para mantener los indicadores macroeconómicos; necesita elevar el ingreso real de los hogares.
Segundo, las reformas estructurales deben acelerarse. Seguridad social, agua, educación, transporte, mercado laboral, energía y administración pública constituyen piezas de una misma estrategia.
Tercero, el sector eléctrico requiere una reforma financiera y comercial profunda. Las pérdidas de transmisión son relativamente bajas; el problema fundamental está en las distribuidoras. El Estado ha destinado cientos de miles de millones de pesos durante los últimos años para cubrir sus déficits. Esa situación no puede continuar indefinidamente.
Cuarto, debe revisarse la estructura contractual del sector eléctrico. No todos los contratos privados son onerosos, pero todos los contratos de largo plazo deben compararse con los precios de mercado actuales. Las nuevas licitaciones renovables, con precios de aproximadamente US$0.106-US$0.109 por kWh, constituyen una referencia útil para las futuras contrataciones. (Diario Libre)
Quinto, el petróleo continuará siendo una vulnerabilidad externa. En 2026 el subsidio a los combustibles superó los RD$30,000 millones a comienzos de septiembre. La protección al consumidor puede justificarse ante un choque extraordinario, pero debe tener límites fiscales y mecanismos transparentes de salida. (Presidencia Dominicana)
Sexto, la agenda fiscal debe orientarse hacia la calidad del gasto. El problema no es únicamente cuánto recauda el Estado, sino cuánto valor obtiene la sociedad por cada peso gastado.
Séptimo, el país debe aprovechar su posición geográfica, el nearshoring, el DR-CAFTA, las zonas francas, el turismo, la minería y los servicios para diversificar las exportaciones.
Finalmente, la República Dominicana tiene condiciones para crecer alrededor de 4.4 % en 2027 y 4.7 % en 2028, según las proyecciones más recientes del FMI, pero alcanzar y superar esas tasas dependerá de la capacidad del Estado para ejecutar reformas y del sector privado para invertir y elevar la productividad. (YCharts)
La agenda económica nacional no debe consistir en apagar incendios. Debe anticiparlos.
El autor es economista.
Fuentes principales
- Banco Central de la República Dominicana, Informe de la Economía Dominicana y estadísticas del sector real y externo. (Banco Central de la República Dominicana)
- Fondo Monetario Internacional, World Economic Outlook, abril de 2026 y consulta del Artículo IV de República Dominicana. (YCharts)
- Ministerio de Energía y Minas, informes de desempeño del sector eléctrico. (CREES)
- Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED), memorias institucionales y estadísticas de pérdidas. (FlipHTML5)
- Superintendencia de Electricidad, resoluciones sobre contratos de suministro de energía. (Superintendencia de Electricidad)
- CEPAL, Estadísticas del subsector eléctrico de los países del SICA 2024. (Repositorio CEPAL)
- Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes y Presidencia de la República, información sobre subsidios a combustibles de 2026. (Presidencia Dominicana)