“Agencia libre” surge como un fenómeno sociopolítico en PLD
Santo Domingo.-“Gracias compañero, pero que me llame él directamente para que hablemos”.
La anterior reacción se trata de una frase que en los últimos meses ha llegado a los oídos de Francisco Javier García y Temístocles Montás, los dos dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana lanzados al ruedo político en procura de alcanzar la nominación con miras a los comicios del año 2016.
El hecho es que dirigentes con arraigo en la organización, especialmente en las provincias, no quieren conversar cuestiones políticas a través de intermediarios.
Ahora que se habla abiertamente de que existen dos grandes corrientes, una de seguidores del presidente de la entidad, Leonel Fernández, y la otra del actual presidente de la República, Danilo Medina, han surgido los denominados “agentes libres”, quienes dicen no responder a nadie en particular.
Fenómeno
En medio de ese fenómeno sociopolítico, nunca visto en la historia del PLD, aparecen involucrados miembros del Comité Central y presidentes de direcciones de circunscripciones, provinciales y municipales. Se estima, sin embargo, que Leonel Fernández y Danilo Medina siguen teniendo muchos seguidores en las filas peledeístas.
Los “agentes libres” no quieren emisarios, sino conversaciones directas con los aspirantes, razón por la cual en la situación de García y Montás estarían, próximamente, si salen a la lucha política, Reinaldo Pared Pérez, Francisco Domínguez Brito, Radhamés Segura, Franklin Almeyda y José Tomás Pérez.
La situación se ha agudizado porque algunos de los “agentes libres” dicen sentirse maltratados y hasta llegan a hablar de ingratitudes, al considerarse que fueron dejados fuera de posiciones en la esfera gubernamental; mientras otros se quejan de haber sido desplazados.
Escogencia
También están aquellos que critican que la organización haya sido “tomada” por representantes de la sociedad civil que han adquirido poder político, como si fuera la ‘Bastilla francesa’.
“Estamos esperando porque tendrán que venir a hablar con nosotros en estos procesos”, observaron tres miembros del Comité Central en momentos en que tomaban café en un restaurante de la capital.
Obvio que se referían a la selección de los nuevos miembros del Comité Político, dentro de la celebración del VIII Congreso del PLD, y la escogencia del candidato a la Presidencia de la República para el año 2016.
Las corrientes
El PLD, desde sus orígenes, ha tenido en su seno “posiciones encontradas”, las que Bosch consideró, en 1992, producto de los “vicios pequeños burgueses” exhibidos por una parte de sus líderes.
No obstante, su liderato fue tan fuerte que le posibilitó excluir a los que intentaron desafiarlo.
Figuras como los hermanos Alberto y José Antinoe Fiallo, Antonio Abreu Flores y Rafael Alburquerque, entre otros, tuvieron que abandonar las filas peledeístas.
Los motivos fueron distintos: pretensiones de que el PLD se convirtiera en una organización marxista, considerar que Bosch había concluido su ciclo histórico o hacerle sombra mediante la creación de comités de aplausos para forzar que dimitiera.
El último de los conatos relevantes se produjo en el año 1992 cuando grupos proveniente del ala izquierdista y sindical enfrentaron a Bosch por posiciones en torno a la discusión en el Congreso Nacional del proyecto de reforma al Código de Trabajo.
Los que abandonaron
Entre los dirigentes que salieron ese año estuvieron el senador de entonces por Puerto Plata, Max Puig, y los diputados Nélsida Marmolejos, Conrado Matías, George Hudge, Rafael Espinal, Juan de la Cruz Buret, Fernando Rosa y Juan Ducoudray.
Otros que abandonaron las filas fueron Vicente Bengoa Albizu, Abelardo Vicioso, Onofre Rojas, Tito Hernández y Hamlet Hermann, así como de distintas provincias.
Uno que generó algún tipo de contradicción con el líder de la organización, pero que permaneció, fue Norge Botello Fernández, gracias a que el propio Bosch pidió a la plenaria del IV Congreso, celebrado en 1994, que votara para su permanencia en el Comité Central.
La solicitud la hizo en los términos siguientes: “Aunque a veces él (Norge) comete errores políticos, es un hombre bueno y buen militante”.
Transformaciones que ha registrado el PLD en 4 décadas
El PLD, que el 15 de diciembre cumplirá 40 años de fundado, ha sufrido significativas transformaciones desde entonces. Bosch, su fundador, quien abandonó la presidencia del Partido Revolucionario Dominicano, lo explicó diciendo:
“Ese es el típico partido populista, formado por gente a quienes la alta dirección tenía que resolverles sus problemas personales, los que se originaban en sus miserables condiciones de existencia, no los problemas políticos del país”.
Argumentó, además, que “los partidos no tienen que ser mayoritarios, lo que deben tener es una gran autoridad moral sobre el pueblo”. De ese juicio no se descarta que pudiera tenerse ambas cosas, como ahora.
En la celebración del VI Congreso “Profesor Juan Bosch”, en 2000, se produjeron los cambios más trascendentales, ya que marcaron el paso de un partido de cuadros políticos a otro de masas.
Ello conllevó la eliminación de los círculos de estudios, la herramienta de formación de quienes serían los futuros líderes.
Aunque históricamente la cúpula ha hecho grandes esfuerzos para mantener la disciplina partidaria, la masificación, que le ha permitido ganar las elecciones durante cinco procesos electorales seguidos, ha dificultado la consecución plena de ese objetivo.
Actualmente los organismos prácticamente no se reúnen, como fue la práctica, a excepción del Comité Político, el máximo organismo de dirección, integrado por 27 dirigentes, más de la mitad de los cuales acompañó a Bosch en la fundación del PLD o ingresó antes de que concluyera el primer lustro de la década de 1980.
