Accidentes en motocicletas disparan costos laborales; Idoppril busca alternativa para reducirlo
- Director Idoppril informa que 90% de los accidentes de trayecto involucran motores
- Entidad tiene plan con tecnología inmersiva y campañas focalizadas
Santo Domingo, RD. – La falta de transporte colectivo en el país obliga al trabajador a buscar métodos individuales para llegar a sus puestos de trabajo, los cuales, en muchas ocasiones, traen consecuencias fatales para la salud del empleado en el trayecto.
Para llegar a sus empleos, la motocicleta se ha convertido en la principal alternativa de movilidad, lo que lleva al Instituto Dominicano de Prevención y Protección de Riesgos Laborales (Idoppril) a enfocarse en esa clase trabajadora que se traslada en motor, y que representa hasta un 90% de los accidentes de trayecto.
Estos siniestros viales, a su vez, constituyen la segunda causa de accidentes laborales al registrar 4,216 casos, lo que representa el 43.4% del total de casos aprobados que ascendió a 9,734 en los primeros tres meses de este año, informó a El Día el director del Idoppril, Agustín Burgos.
Aunque ocupan el segundo lugar, por detrás de los 5,378 accidente ocurridos en el lugar de trabajo, su impacto económico es mucho mayor.
De ahí se desprende que sólo en ese período, los accidentes de trayecto generaron un gasto de RD$622.9 millones, más de la mitad de los RD$1,182 millones desembolsados por la institución.
Burgos explicó que esta cifra podría aumentar si se toma en consideración que algunos accidentes conexos forman parte de aquellos que se dan camino al trabajo o de allí a la casa, y que hasta abril alcanzó los RD$22,025,467.70 y los de centro 421,483,668.60 pesos.
En cuanto al gasto médico, de los 1,182 millones pesos, RD$508,537,763.60 se distribuyeron en atenciones médicas, de los que 328,913,390 pesos se gastaron en accidentes del trayecto, 166,658,431.6 en centro y 12,965,942 pesos en accidentes conexos.
Este aumento de los accidentes de trayecto no solo afecta la salud de los trabajadores, especialmente, en edades entre los 18 y 35 años, dejando lesiones permanentes, sino también que golpea con fuerza el sistema de riesgos laborales.
“Muchos de esos jóvenes quedan con discapacidad o, en el peor de los casos, pierden la vida. Es penoso que una persona salga a trabajar y termine con secuelas de por vida”, lamentó Burgos.
En ese sentido, citó el caso de un trabajador de menos de 40 años que, tras un accidente hace ocho años en motocicleta camino a su empleo en La Vega, sufrió múltiples fracturas y daño renal, que recientemente requirió un trasplante financiado por el Idoppril.
El titular del Idoppril advirtió que la situación corresponde a una realidad estructural en el país, ya que el parque vehicular está compuesto en más de un 52% por motocicletas.
“Eso no es ajeno a la clase trabajadora, que se desplaza en ese medio, y el impacto es que tenemos más gastos en accidentes de trayecto por motocicletas que en otras áreas”, sostuvo.
Ante esta situación, la institución busca cambiar su enfoque tradicional de prevención, pues, según Burgos “las campañas que hemos hecho hasta ahora no han movido la aguja”.
Apuesta por tecnología para prevenir accidentes
Como parte de un plan de innovación, Burgos detalló que el Idoppril implementará unidades móviles equipadas con simuladores de conducción para motociclistas, una estrategia basada en experiencias internacionales que han demostrado reducir los accidentes hasta en un 70%.
Estos simuladores recrean en tiempo real situaciones de riesgo como no usar casco, ignorar señales de tránsito, exceso de velocidad o conducir distraído, generando una experiencia inmersiva que impacta directamente en la conducta del trabajador.
“No es lo mismo una charla que vivir la experiencia. El cerebro lo asimila como si fuera real y eso queda grabado, lo que influye en una conducción más segura”, explicó.
Este plan para reducir los accidentes se estima iniciará en agosto debido al proceso de adquisición de los simuladores a través de la Dirección de Compras y Contrataciones.
El plan será ejecutado de manera focalizada en zonas donde se concentra la mayor cantidad de accidentes, como parques de zonas francas, donde pueden reunirse hasta 2,000 motoristas.
Las provincias con mayor incidencia identificadas son el Gran Santo Domingo, Santiago, La Altagracia, San Cristóbal, La Vega y San Francisco de Macorís.
Asimismo, el plan contempla evaluaciones periódicas para determinar la efectividad de las intervenciones, con el objetivo de ajustar la estrategia según los resultados obtenidos en cada zona.
Además de los simuladores para motociclistas, la institución proyecta ampliar este modelo a otros sectores de riesgo, incluyendo transporte de carga, construcción y trabajos en altura, mediante simulación para cada actividad.
En paralelo, el Idoppril también desarrolla una unidad móvil de atención integral, que iniciará a principios de julio y que incluirá servicios de evaluación psicosocial, estudios de audición, espirometría y análisis clínicos para detectar riesgos laborales en los trabajadores.