¿Acceso denegado?

Cristina Liriano
Cristina Liriano

Los empresarios artísticos dominicanos deberían replantear sus contratos a la hora de traer un artista internacional al país.

Estoy casi al creer que solo para venir a República Dominicana es que algunos artistas hacen tantas exigencias, como la de no dejar que nadie pueda ‘tocarlo’ ni con un saludo, pues en otros lugares su comportamiento es otro.

Ver aquí a una de esas celebridades y poder tomarse una foto con ellos es una misión imposible que pocas veces se concreta, porque llegar hasta ellos es un trauma que pocos se arriesgan a sufrir.

Sin embargo, cuando se tiene la oportunidad de ir a verlo a otros países la cosa allí es diferente, ya que llegar hasta su camerino no es tan difícil.

Por ejemplo, el artista internacional que se presenta aquí desde que termina se marcha y hay ocasiones en que no pisan la habitación, de la cantidad de suites que exigen en los contratos, para ellos y su equipo de trabajo.

En lugares como Miami ver un artista no es tan difícil, pues al término de un concierto algunos periodistas y figuras del entretenimiento van al camerino y pueden hablar con ellos y hasta intercambiar ideas de su momento artístico.

Y lo digo porque humildemente me ha tocado ir a cubrir algunos conciertos fuera del país y siempre puedo acercarme al artista, hablar y compartir como un ser humano normal. Sin embargo, aquí se torna difícil y hasta agotador pedirle al empresario que permita hablarle al artista para intercambiar impresiones después de un espectáculo.

Estoy en pensar que los empresarios se dejan presionar por los manejadores de estas figuras, o son ellos mismos los que ponen límites de que nadie puede ver al artista que se presente en ese momento.

Sería bueno replantear esas cosas y por lo menos permitir a los periodistas buscar una reacción de un artista luego de terminado su espectáculo.

Porque es bien interesante escuchar del propio cantante cómo se sintió en el escenario y cómo vio a su público aplaudirle.

Ahora que el nuevo año está a la vuelta de la esquina y que parece que en 2014 muchos artistas internacionales pasarán por el país, los empresarios deberían tomar en cuenta esta parte y pedir más acceso al artista.