El presidente Luis Abinader lanzó este domingo una advertencia a la militancia del Partido Revolucionario Moderno (PRM) para que evite repetir los errores que, a su juicio, han debilitado a otras organizaciones políticas cuando llegan al poder y comienzan a enfrentarse por las candidaturas presidenciales o por el control de espacios internos.
El llamado se produce en medio de las diferencias que han aflorado en organismos como la Federación Dominicana de Distritos Municipales (Fedodim), donde sectores identificados con la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, y el ministro de Turismo, David Collado, mantienen posiciones encontradas.
Sin mencionar nombres ni conflictos específicos, Abinader centró buena parte de su discurso en la necesidad de preservar la cohesión del partido y evitar que las aspiraciones individuales terminen desplazando el proyecto político colectivo.
“Lo que nos debilitaría sería permitir que las diferencias legítimas se conviertan en divisiones innecesarias. Lo que nos debilitaría sería olvidar que el compañero no es un adversario. Lo que nos debilitaría sería anteponer los intereses individuales al proyecto colectivo”, expresó durante la reunión ordinaria del Comité Nacional del PRM.
El mandatario reconoció que en una organización política es normal que existan distintos liderazgos y aspiraciones, pero insistió en que la prioridad debe ser consolidar la gestión de gobierno y mantener la confianza que la población depositó en el partido desde el año 2020.
En ese sentido, sostuvo que la unidad no significa pensar igual ni eliminar los debates internos, sino comprender que el futuro del país está por encima de las diferencias personales.
Abinader fue más allá al asegurar que el verdadero adversario del PRM no se encuentra dentro de sus propias filas, ni siquiera en los partidos de oposición.
“Nuestro adversario es el atraso, es la pobreza y es la desigualdad”, afirmó, al tiempo que exhortó a los dirigentes a concentrar sus esfuerzos en resolver los problemas de la población en lugar de alimentar confrontaciones internas.
El jefe de Estado también pidió a los perremeístas mantener una actitud de humildad para escuchar a las comunidades, las juntas de vecinos y a la ciudadanía, al considerar que esa cercanía es la que permitirá al partido permanecer en el corazón del pueblo.
“Necesitamos humildad para escuchar, unidad para avanzar y determinación para culminar la obra”, manifestó.
Asimismo, recordó que los cargos y las coyunturas políticas son pasajeras, mientras que las organizaciones permanecen, por lo que llamó a cuidar el PRM para que continúe siendo, según dijo, el instrumento que permita profundizar las transformaciones iniciadas durante su gestión.
En la actividad también participaron el presidente del PRM, José Ignacio Paliza, quien calificó como una “misión patriótica” mantener al partido en el poder respaldando la obra de gobierno, y la secretaria general, Carolina Mejía, quien afirmó que la unidad debe colocarse por encima de cualquier diferencia individual y exhortó a la dirigencia a no distraerse con quienes, según dijo, apuestan al fracaso del Gobierno y de la organización política.