A Dios que reparta…

Hugo Lopez Morrobel
Hugo Lopez Morrobel

Cuando se cometía una fechoría, robo, crimen o cualquier otro acto reñido con la ley y las buenas costumbres, el acusado o culpable abandonaba, junto a su familia, el sector, barrio o comunidad, como una forma de evadir ser cuestionado por el núcleo que lo rodeaba.

Pero los tiempos cambian de forma tan acelerada que lo que constituía una vergüenza hoy pasa desapercibido y hasta es un motivo de orgullo.

Es tan así, que los que obtienen fortunas producto del crimen, el narcotráfico y la corrupción, andan orondos, orgullosos y muy bien protegidos, incluso por las propias autoridades que deben perseguir sus hechos delictivos.
¿Qué está pasando en esta sociedad, donde ‘los pájaros les tiran a las escopetas’ sin sufrir ningún tipo de consecuencias?

Por no tener penalidades de ningún tipo es que una gran parte quiere llegar a como dé lugar, y sin importar las consecuencias que se deriven de sus acciones.

Es un “deporte” que sus “atletas” entienden que deja pingües beneficios con muy poco esfuerzo.

En otros países e instituciones también hay corrupción, porque ese no es un fenómeno exclusivo de República Dominicana, sin embargo, por allá, tarde o temprano caen en las garras de la justicia, como es el caso de la FIFA, pero si seguimos por el camino que transitamos, a Dios que reparta suerte.

Sobre el autor

Hugo López Morrobel

Hugo López Morrobel es un destacado periodista deportivo dominicano que, aunque inició su formación en Ingeniería Electromecánica en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, encontró su verdadera vocación en el periodismo. Su carrera come...