- Publicidad -

- Publicidad -

A definirse

Rafael Chaljub Mejía Por Rafael Chaljub Mejía
A definirse
📷 Rafael Chaljub Mejìa

Los dirigentes de la Antigua Orden se han entusiasmado con la resonancia obtenida por la marcha de Friusa y han hecho dos anuncios.

Que harán una marcha hacia el Palacio Nacional el próximo 24 de abril y que si el Gobierno no cumple con unas demandas ese grupo convocará nada más y nada menos que a un paro nacional.

Así, un grupo que sólo hacía apariciones esporádicas y ocasionales, redobla su actividad y tiende a convertirse en un movimiento político que busca su espacio en el escenario nacional. Y lo más aconsejable es no subestimarlo.

Ese tipo de movimiento, que levanta las prédicas de odio, el prejuicio racial, antiinmigrantes, el autoritarismo, ha cobrado fuerza en muchos países europeos y en nuestra región ha tenido en Jail Bolsonaro, de Brasil, y Javier Miley, de la Argentina, a dos de sus principales exponentes.

Dentro del giro violento hacia el conservadurismo que se ha estado produciendo en nuestro país, esas ideas tienen sus seguidores. A propósito de Friusa, ha salido al ruedo y enseñado su verdadero rostro, una cantidad de “influenciadores” y comunicadores de las redes, a identificarse con las prédicas de los de Antigua Orden.

Abogados, veteranos de los cuerpos armados, dirigentes políticos, intelectuales, algunos de ellos con antigua militancia en la causa democrática y hasta alguna vez identificados con la izquierda, aparecen alineados con ese grupo.

No se discute que a ellos les asiste todo el derecho a convertirse en fuerza política por más ultrareaccionarias y aberrantes que sean sus posiciones. Pero a la vez, cada quien está en el deber de definirse.

Los partidos opositores, algunos de los cuales, como el PLD y la FP, doblegados por la presión que toda esta propaganda antiinmigrante y conservadora ejerce, aparecen en actitud titubeante y confusa, y hasta han condenado a la autoridad porque en Friusa impidió que un grupo de manifestantes, con uno de esos “influenciadores” a la cabeza, sobrepasara el límite acordado con los convocantes de la marcha y avanzara en actitud vociferante y amenazadora hacia el punto de mayor concentración de inmigrantes haitianos.

El partido de gobierno, de su parte, que dice ser social demócrata guarda silencio, y no fija posición oficialmente, ante todos estos llamados al odio, tantos insultos y amenazas a periodistas y hombres públicos de reconocida decencia. Hay hechos que nos convocan al campo de la lucha de ideas y la batalla de opiniones y hay que definirse y tomar posiciones claras.

Etiquetas

Rafael Chaljub Mejía

Columnista de El Día. Dirigente político y escritor.

Artículos Relacionados